
El estado de nuestro vehículo es fundamental para garantizar la seguridad tanto de uno mismo como la del resto de usuarios.
Conforme pasan los años para nuestro vehículo, las revisiones y las labores de mantenimiento deben de realizarse de la mejor manera posible para garantizar nuestra seguridad y la de los que nos rodean. Con el paso del tiempo, las piezas y sistemas del vehículo se desgastan, lo que aumenta el la posibilidad de que aparezcan fallos mecánicos o averías, aumentando el riesgo de sufrir un accidente.
En España, el parque automovilístico actual presenta un 50% de coches con antigüedad de 15 años, según los datos de Anfac. Un porcentaje que refleja el envejecimiento del parque automotor en España, con una creciente presencia de vehículos antiguos en circulación.
Algo que favorece este panorama es el aumento en el comercio de vehículos usados. De hecho, en 2023, por cada coche nuevo se vendieron dos, lo que se traduce en que se comercializaron el doble de coches nuevos que usados, según Ganvam (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios).
Cada vez son más los conductores que alargan lo máximo posible la vida de su vehículo, o en caso de renovarlo, optan por un vehículo de ocasión o de segunda mano antes que uno nuevo. Entre otras cosas, esto se debe a que este tipo de vehículos se ajustan más al bolsillo del usuario, y ante la incertidumbre del coche eléctrico o los elevados precios de vehículos nuevos, son muchos los que eligen que su coche siga cumpliendo años.
10 elementos que debes revisar para garantizar la seguridad de tu coche

Elementos de seguridad: Los cinturones pueden deteriorarse con el paso del tiempo por lo que, al igual que el resto de elementos de seguridad (como los airbags), deben ser revisados y sustituidos. Y con más razón si se ha sufrido un impacto. Es importante también verificar los anclajes Isofix si se usa un sistema de retención infantil.
Sistema de dirección: Con el tiempo, pueden aparecer problemas como dureza en el volante, holgura o vibraciones.
Correa de distribución o cadena: La correa se cambia según las especificaciones del fabricante, generalmente cada 10 años. Las cadenas requieren revisiones para evitar holguras.
Alternador: Mantiene cargada la batería de arranque del coche y su vida útil supera los 200.000 km. Debe revisarse si el testigo de batería se enciende ya que este informa de un fallo en el sistema de carga.
Motor de arranque: Tiene una vida útil superior a 200.000 km, pero si el coche no arranca, puede ser defectuoso.
Correa de accesorios: Se cambia junto con la correa de distribución, generalmente entre 60.000 y 120.000 km. Se debe cambiar si se observan zonas deshilachadas o defectos en los dientes de la goma.
Amortiguadores: Deben reemplazarse cada 80.000-90.000 km para mantener la estabilidad y la dirección del vehículo.
Embrague: El desgaste se manifiesta si el coche patina al arrancar o el recorrido del pedal es excesivo. Para comprobarlo, en un lugar apartado del tráfico se debe calar en la marcha más larga del vehículo y soltar el embrague. Si no lo hace, el disco de embrague puede estar defectusoso.
Óxidos: Es esencial revisar el vehículo por corrosión, especialmente en zonas húmedas o costeras.
Soportes del motor: Ofrecen mayor confort absorbiendo vibraciones del motor, pero con el tiempo necesitan reemplazo para evitar roturas en el anclaje del motor.
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muy bueno