
La DGT ha anunciado que 39 drones serán desplegados por España para vigilar y multar a los conductores desde el aire.
La lucha contra los excesos de los conductores al volante sigue siendo una de las prioridades de la Dirección de Tráfico (DGT) y más durante este verano. Por eso, el organismo ha anunciado que desplegará 39 drones para vigilar las carreteras desde el aire.
Estos drones, 28 más que en 2020, tienen como misión principal la “detección de conductas temerarias al volante”, así como a la a la vigilancia del tráfico en los tramos en los que hay un elevado riesgo de accidentes, según se ha explicado desde el propio Ministerio del Interior.
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Estos aparatos, de fabricación y tecnología españolas, también están destinados al control de las carreteras con un mayor tránsito de usuarios vulnerables, en particular ciclistas, motociclistas y peatones.
Cataluña y País Vasco se “libran” de los drones de la DGT

El uso de este tipo de dispositivos comenzó a modo de prueba en mayo de 2018, pero desde agosto de hace dos años, en 2019, se utilizan en funciones de tráfico. Los 39 drones van a estar repartidos por toda la geografía española, a excepción de País Vasco y Cataluña, comunidades con las competencias de Tráfico transferidas.
Los 39 drones se reparten de la siguiente manera. La base central de Madrid contará con 15 aeronaves que sobrevolarán las carreteras de la Comunidad de Madrid y Castilla la Mancha, y darán el apoyo necesario al resto de provincias del territorio nacional que lo demanden.
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Cada patrulla de helicópteros de la DGT con base en A Coruña, Zaragoza, Valladolid, Sevilla, Málaga y Valencia tendrá a su disposición dos drones para desarrollar misiones en su entorno local y en las comunidades limítrofes. Cantabria, Asturias y Extremadura contarán también con dos drones por comunidad, mientras que las zonas insulares de Baleares y Canarias, tendrán tres unidades cada una.
Los drones son controlados por un piloto, que se ocupa de la manipulación de los controles de vuelo, y un operario que maneja la cámara. Si el equipo cuenta con un agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil se podrá notificar la infracción en el acto al conductor; si no, se tramitará posteriormente por las autoridades competentes.
Todos los drones funcionan a una altura de 120 metros y son capaces de alcanzar una velocidad máxima de 80km/h, una autonomía de vuelo de 40 minutos (el cambio de batería es inmediato) y un rango de acción de hasta 10 km.




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Ya está bien de ladrones de guante blanco y la sanción debería ser presencial no a escondidas como los rateros