Ayer tuvo lugar la segunda edición del foro Anfac "Tú nos mueves" en el que se trató el futuro de la movilidad, sobre todo desde dos frentes: la descarbonización y la digitalización.
Bajo el título de “Tú nos mueves” se ha celebrado esta semana el segundo foro Anfac sobre la movilidad, centrado principalmente en cuáles serán los principales retos a los que ya se está enfrentando el sector de la automoción ante la descarbonización y la digitalización. Esta segunda edición del foro ANFAC ha contado con la colaboración de MAPFRE y Grant Thornton.
Entre los principales titulares que podemos extraer de este foro Anfac está el anuncio por parte de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, de que mañana 18 de marzo se publicarán las ayudas del nuevo plan PERTE (Plan Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) que estará acompañado de 4.300 millones de inversiones públicas.
Electrificación, digitalización y movilidad, las claves del futuro inmediato

Los puntos clave tratados en este foro organizado por Anfac, Mapfre y Grant Thornton se pueden resumir básicamente en tres: la electrificación para la descarbonización, la digitalización para el coche autónomo y la nueva forma de movilidad hacia la que nos dirigimos.
Dentro del proceso de electrificación se hizo especial hincapié en el transporte de mercancías y pesado por carretera, para el cual prácticamente se descarta la tecnología de las baterías (por el peso y el volumen que ocupan éstas, pero sobre todo por la lentitud en las recargas y autonomía) y se ve más o menos definitivo un futuro casi inmediato basado en el hidrógeno y las pilas de combustible.
Una demanda generalizada por parte del sector de la automoción a las autoridades es la necesidad de un marco legal bien definido y razonable que establezca los requerimientos y límites que tendrán que cumplir los vehículos ante las sucesivas implementaciones de planes de acción para la descarbonización. Para los fabricante es inviable producir vehículos que se adapten a más de 150 criterios diferentes establecidos por los distintos ayuntamientos, gobiernos regionales, locales y nacionales de cada lugar que fijan las limitaciones en cuanto al tipo de vehículos que podrán circular por las zonas de bajas y ultra bajas emisiones, las tecnologías que se aceptan como limpias, etc.
En cuanto a la digitalización, los ponentes en el foro “Tú nos mueves” consideran que la actual tecnología 4G tiene la capacidad suficiente en cuanto a la velocidad de transmisión de datos y el volumen de los mismos para que el coche autónomo se pueda implantar antes de establecer una red 5G en Europa lo bastante extensa y fiable.
La necesidad de transferencia de datos tan abrumadora que precisarán los vehículos autónomos los convertirá en verdaderos nodos de telecomunicaciones en sí mismos.
Por último, en cuanto al nuevo formato de movilidad que plantean las nuevas tecnologías y el propio coche autónomo, los actores implicados en ello (no sólo afecta a los fabricantes de los vehículos, también a quienes aportan la tecnología incorporada en ellos) tienen claro que, aunque con el coche autónomo la conducción ya no será un factor diferenciador, sí lo será la experiencia a bordo de los vehículos.
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Es decir, si bien en la actualidad hay evidentes diferencias a la hora de conducir un coche premium frente a un básico (prestaciones, sensaciones al volante, sonoridad, aceleraciones, comportamiento dinámico…), todo esto será irrelevante cuando nadie conduzca. Sin embargo, no será lo mismo desplazarse en un vehículo o en otro (aunque todos vayan a la misma velocidad y conducidos autónomamente), por ejemplo, por la calidad del entretenimiento que puedan ofrecernos durante el desplazamiento, las posibilidades de interacción entre las tecnologías a bordo del vehículo y sus pasajeros, etc.
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