
Los autómatas revolucionaron las cadenas de producción en serie creadas por Ford hace ya 100 años. Todo apunta a que las modernas máquinas de moldeado en 3D serán la siguiente revolución en la fábricas inteligentes que Audi imagina.
Desde que Ford implantó la producción en cadena para la fabricación de automóviles, los robots fueron la siguiente gran revolución en el proceso. Ahora nos encontramos en otro momento en el que un avance tecnológico está a punto de revolucionar la industria, tal y como muestra Audi y su fábrica inteligente.
Gracias a los modernos dispositivos de moldeado en 3D, los responsables de diseño de Audi abren una enorme ventana para la confección de elementos cada vez más individualizados y de formas más complejas para sus clientes. Hasta ahora la tecnología virtual permitía a los diseñadores hacerse una idea de cómo serían sus ideas una vez plasmadas en un modelo real, pero no dejaba de ser una realidad intangible. Gracias a las nuevas tecnologías será posible pasar del cerebro del diseñador a un objeto real y final en un tiempo récord y con un coste muy ajustado.
En la fábrica del futuro de Audi, las complicadas y pesadas prensas de estampación de piezas darán paso a complicadas y precisas máquinas capaces de “imprimir” formas complejas sobre el metal, controladas por operarios que trabajarán en un entorno mucho menos agresivo y peligroso. Ya no será necesario poner una protección entre la máquina y el operario. La precisión del trabajo de las máquinas será tal que permitirá una perfecta compenetración entre los autómatas y los humanos, que podrán trabajar de forma más segura y ergonómica.
En la fábrica inteligente de Audi desaparece el concepto de línea de montaje como tal. Las distintas partes del automóvil serán creadas y montadas en islas de las que luego partirán hacia las diversas estaciones de montaje.

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