
Blackberry advierte de los peligros que pueden crear los coches autónomos en las carreteras, puesto que al ser “ordenadores con ruedas”, pueden ser igual de vulnerables a virus y hackeos que cualquier equipo informático.
Los vehículos autónomos son ordenadores con ruedas, y siendo así, resulta curioso que nadie haya pensado en que pueden convertirse en armas en caso de ponerse en manos de alguien con malas intenciones.
John Chen, presidente ejecutivo de Blackberry, advirtió que los coches autónomos perfectamente pueden ser pirateados y desplegados como “armas completamente cargadas”. Por ello, Blackberry está desarrollando nuevas tecnologías de autoconducción junto con el Google chino: Baidu. Sin embargo, la marca ha mostrado su desconfianza hacia este tipo de coches puesto que su circulación por las carreteras puede suponer todo un peligro en ciertas ocasiones.
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Chen ha asegurado que un vehículo autónomo tiene más líneas de carga que un avión de combate, por lo que el alcance que se le puede dar a un hacker es enorme. “Un automóvil podría infectarse fácilmente con un virus y pueden llegar a ser armas completamente cargadas. Si los hackers tienen el poder de controlarlos, imaginad todo lo que podrían hacer”, declaraba.
El directivo de Blackberry decía: “Puedo crear un automóvil que creo que está libre de virus en un 90%, pero tan pronto como ese automóvil salga a la carretera y esté en uso, esas condiciones deben revisarse de manera regular”.

Los vehículos autónomos plantearan complicaciones en algunos procesos
La compañía canadiense no cree que el despegue comercial de los coches autónomos tarde menos de cinco años, por lo que se opone a las previsiones de muchos gigantes tecnológicos y fabricantes de automóviles que los esperan mucho antes. John Chen cree que aún quedan muchos desafíos por superar antes de que los vehículos autónomos lleguen a las carreteras en masa.

Otro dato a plantear es que los vehículos sin conductor supondrán todo un desafío para las compañías de seguro y los legisladores, puesto que son ellos los que deberán decidir quién será el responsable en caso de haber un accidente.
Por tanto, son aún muchas las incógnitas que rodean al mundo de los coches autónomos. Habrá que ver si la razón en cuanto a su implantación en nuestras carreteras la tiene Blackberry o los fabricantes de vehículos.



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