
BMW ha desarrollado una tecnología mediante la cual cuatro robots de rayos X analizan hasta el mínimo detalle de los coches que salgan de la cadena de montaje.
BMW incorpora la tomografía computarizada en el desarrollo, producción y análisis de sus prototipos. El gigante alemán tiene previsto utilizar este tipo de tecnología en la gama completa de automóviles, desde Mini hasta Rolls-Royce. El objetivo de esto es lograr tener un mejor control de calidad desde las primeras etapas de desarrollo.
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Cuatro robots son los encargados de escanear el coche moviéndose alrededor del prototipo, lanzando rayos X a través de él y a sus contrapartes. Los datos son recogidos por un programa informático que genera una imagen en 3D. La imagen generada funciona como base para un análisis detallado del funcionamiento interno del vehículo, llegando a ofrecer imágenes de elementos tan pequeños como el grosor de un pelo de nuestra cabeza.
Las imágenes son utilizadas para realizar exámenes detallados de, por ejemplo, las soldaduras y los tornillos o para comprobar el estado de la carrocería antes y después de ser pintada. Las ventajas de esta nueva técnica son muchas, destacando que anteriormente para hacer estos exámenes, había que desmantelar por completo el coche; con la nueva tomografía, el coche queda completamente intacto.

El nuevo sistema de Rayos X ha supuesto dos años de desarrollo para BMW
Este nuevo sistema está instalado en la Planta Piloto de BMW Group en el Centro de Investigación e Innovación de Munich. Para Udo Hänle, director de integración de la planta, “el uso de este sistema de tomografía computarizada de última generación es un gran paso adelante, ya que nos ayudará aún más a mejorar la calidad de nuestros productos. Ahora podemos analizar nuestros prototipos al detalle sin tener que desmantelarlos. El nuevo sistema nos permite examinar nuestros vehículos de una manera que no sería posible con los sistemas convencionales de tomografía computarizada estática. En última instancia, esto nos permitirá integrar nuevas tecnologías en una serie de vehículos de forma aún más rápida”.

Por otro lado, Michael Koch, jefe de Análisis de Materiales y Procesos, añade: “Hemos estado usando CT y Rayos X para verificar las piezas del vehículo durante muchos años, pero este nuevo sistema lleva la garantía de calidad a un nivel completamente nuevo. Ahora podemos analizar nuestros vehículos hasta un nivel micromilimétrico”.
El desarrollo de esta nueva tecnología ha supuesto dos años de trabajo para los ingenieros de BMW. Philipp Janello, gerente de proyectos de BMW Group, explica que “trabajando con especialistas en rayos X e ingenieros de la planta, pudimos mejorar el software del sistema de pruebas con la ayuda de mediciones de prueba integrales realizadas en la carrocería del vehículo”.



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