BMW no las tiene todas consigo para la desaparición de los motores de combustiónBMW no las tiene todas consigo para la desaparición de los motores de combustión

El CEO de la firma bávara, Oliver Zipse, ve complicado que se puedan cumplir los objetivos de Euopra para el 2035 y no contempla un fin de las mecánicas de combustión. Para ello, se mantiene firme en el desarrollo de motores de hidrógeno y avisa sobre el peso que están adquiriendo los fabricantes chinos en los segmentos más pequeños.

Como bien sabes a partir de 2035 en la Unión Europea no se podrá vender ni un solo motor de combustión que no lleve combustibles sintéticos. Esto abre lógicamente la puerta a la total electrificación, la misma en la que muchos fabricantes llevan trabajando desde hace años y que ha comenzado a dar sus primeros frutos en la gama actual de coches cero emisiones que si bien tiene todavía poco peso en España (es el 5% del mercado), en otros países sí tiene una importancia elevada.

No obstante las voces críticas ante dicha medida adoptada por la Eurocámara han sido numerosas en estas semanas siendo la última de ellas la que ha salido del propio CEO de BMW, Oliver Zipse. Y es que el mandamás de la firma bávara no las tiene todas consigo en que se puedan cumplir los objetivos. Así lo ha expresado en el Financial Times donde ha asegurado incluso que “la revisión prevista para 2026 sobre la legislación en materia de coches eléctricos está muy por detrás de las expectativas”. El principal escollo, según Zipse no es otro que la estructura de carga ya que “hay países en los que no se está desarrollando nada en absoluto”, ha sentenciado.

En este sentido, Zipse es consciente de que no hay que mirar únicamente al mercado europeo ya que “si quieres participar en un mercado mundial compuesto por 80 millones de automóviles, tienes que hacerlo con todas las tecnologías, de lo contrario no estás participando”. Unas declaraciones que van enfocadas al desarrollo de otras tecnologías que mantengan vivo el motor de combustión, como pueda ser el hidrógeno, con el que BMW lleva tiempo experimentando como ha demostrado con diferentes prototipos e incluso con modelos de producción.

Con China en el retrovisor

Trabajador chino en una fábrica de automóvilesTrabajador chino en una fábrica de automóviles

Pese a todo, Zipse no se ha mostrado inquieto ante su propia marca ya que está convencido de que puede “competir en cualquier escenario posible”. No obstante, sí ha mostrado su intranquilidad ante el panorama eléctrico que puede vivir el Viejo Continente, más tras la avalancha de fabricantes chinos. Y es que el propio Zipse es contundente al asegurar que “de seguir así, el segmento más básico del mercado automovilístico desaparecerá o no lo cubrirán los fabricantes europeos”, poniendo el foco, según él en “los modelos situados por debajo de los 41.000 dólares”, es decir, en los segmentos donde existe más competencia actualmente en el ámbito eléctrico y donde los fabricantes chinos han entrado con fuerza. UN segmento en el que de momento BMW no tiene cabida pues “nuestros productos están colocados en otro nivel económico”.

Frases que van en la misma línea de las declaradas hace semanas por otro CEO, en este caso de Stellantis como es Carlos Tavares,  quien alertó no solo sobre los problemas de las compañías europeas para hacerse con la materia prima necesaria para fabricar automóviles eléctricos, sino que además tendrían en contra el lento despliegue de infraestructuras eléctricas y de no tener el apoyo gubernamental, tendrían que llevarse las fábricas a otros territorios.

Comentarios

User Icon

Escribir comentario

0 / 30.000 caracteres