
Con la llegada del BMW Serie 2 Active Tourer se abrieron las puertas para las mecánicas transversales y la tracción delantera en una marca que siempre ha renegado de dicha disposición. Ahora, la compañía de Múnich anuncia que ofrecerá la tracción total tanto con motores transversales como longitudinales, algo frecuente en la competencia.
Existen dos formas de colocar el motor delantero en los coches: longitudinalmente (colocado con los cilindros “a lo largo” en el vano delantero) y transversalmente (con los cilindros colocados “a lo ancho” en la parte delantera).
Cada una de estas disposiciones tiene ventajas e inconvenientes. Hasta la fecha, BMW siempre ha renegado de la colocación transversal de las mecánicas, pero tal y como te explicamos en nuestra vídeo prueba, la llegada del BMW Serie 2 Active Tourer ha hecho imprescindible el emplear dicha disposición para sacar el mayor partido del espacio disponible.
Uno de los primeros automóviles en sacar el máximo espacio interior de la compacidad de una mecánica transversal fue el Mini original diseñado por Sir Alec Isigonis en 1959. No es una extraña casualidad que casi 60 años después, la marca bávara adopte esta disposición, siendo la propietaria en la actualidad de la mítica firma británica.
BMW ofrece ahora vehículos con tracción total inteligente (denominada xDrive) con ambas disposiciones mecánicas.
BMW xDrive con motor longitudinal

Se trataría del sistema tradicional de tracción integral inteligente BMW xDrive. Estando el motor situado en la parte delantera, se monta de forma longitudinal para traspasar la tracción al eje trasero. Tras el propulsor se sitúa el embrague o convertidor y a continuación la caja de cambios. De la caja de cambios nace el árbol de transmisión que llega al diferencial trasero y de ahí, los arboles de accionamiento se encargan de hacer girar las ruedas; de esta forma funciona un coche de tracción trasera.
Sin embargo, en el caso de equipar BMW xDrive, hay que instalar elementos adicionales que lleven la tracción al eje delantero también. Un engranaje de distribución conectado al cambio y un árbol de transmisión adicional que llegará a un diferencial delantero será el encargado de transmitir par al eje delantero cuando la situación lo requiera. Un grupo de embragues serán los responsables de transmitir más o menos par al eje delantero de forma activa. En primera instancia, un BMW transmite un 40% al eje delantero y un 60% al trasero, pero es variable en todo momento en función de las necesidades.
BMW xDrive con motor transversal

En un coche de tracción delantera, el montaje no sigue la misma disposición entre motor, embrague, caja de cambios y árbol de transmisión. La caja de cambios se sitúa a continuación del motor, incluyendo el diferencial y a la salida de éste se encuentran los arboles de transmisión delanteros. Todo queda en el eje delantero y por tanto el túnel central puede omitirse en este tipo de vehículos, dando una habitabilidad optimizada, sobre todo para el pasajero central de la fila trasera, cobrando especial importancia en los BMW Serie 2 Active Tourer, BMW Serie 2 Gran Tourer y el nuevo BMW X1. La altura del piso es otro aspecto fundamental para omitir dicho túnel.
Sin embargo, en un coche con tracción integral inteligente BMW xDrive con un motor transversal, a continuación de la caja de cambios con diferencial debe ir acoplado el engranaje de distribución y de ahí nace el árbol de transmisión que recorre la longitud del vehículo para finalizar en el grupo de embragues que harán posible la transmisión de par al diferencial trasero, de ahí a los arboles de transmisión secundarios, y de éstos a las ruedas en mayor o menor medida (según necesidades). En el momento de partida, el eje delantero dispone del 60% del par y el trasero, del 40%, variable desde el primer instante en función de las condiciones de la pista.


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Gracias Manu, un saludo.
Perfecta explicación