
España se abstiene en la decisión de imponer aranceles para "seguir avanzando en la negociación con China hasta el último momento".
La Unión Europea ha tomado la decisión definitiva de imponer aranceles a los coches eléctricos chinos, una medida que ya se puso sobre la mesa y se introdujo provisionalmente el pasado julio. A pesar del intento de bloqueo de esta medida por parte de los gobiernos europeos en una votación en la que solamente cinco países, entre ellos Alemania, han votado en contra, la decisión de los aranceles sigue adelante. Esto se ha visto propiciado gracias a la abstención de una docena de países, entre los que se incluye España, que pretende “seguir avanzando en sus negociaciones con China hasta el último momento”.
Fue Bruselas la que en un primer paso arancelario, aplicó en verano una tasa de hasta el 35,3% sobre los vehículos eléctricos chinos, con el objetivo de compensar las ayudas ilegales a Pekín que permitían a los fabricantes del gigante asiático producir a precios muy inferiores que sus rivales europeos. Para bloquear esta medida, los gobiernos europeos debían lograr una mayoría de al menos 15 delegaciones que representen al menos al 65% de la población, pero como no ha sido así, es Bruselas la que tiene la decisión de seguir adelante con los aranceles.
Por ello, es la Comisión Europea quien tiene el poder para, en los próximos días, hacer permanentes las tarifas impuestas por la UE que hasta ahora eran provisionales. Está decisión deberá ser tomada antes del 30 de octubre, y a partir del día siguiente, los aranceles a los vehículos chinos podrían ser permanentes.
Por tanto, una vez se cumpla el proceso formal, las nuevas tarifas sumadas al 10% que ya aplica la UE a las importaciones de coches, se quedarán en un 45,3% para algunos fabricantes chinos.
El diálogo sigue abierto

Igualmente, Bruselas insiste en que el diálogo sigue abierto con China para buscar una “solución alternativa”, pudiendo incluso suspender los aranceles si se llega a un acuerdo con aquellos productores que asuman las condiciones acordadas.
La Comisión deja claro que “Bruselas y Pekín siguen trabajando arduamente para buscar soluciones alternativas”, subrayando la necesidad de poner fin a los subsidios ilegales de Pekín a los fabricantes chinos.
Tras la noticia, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) se ha pronunciado diciendo: “Reconocemos los esfuerzos paralelos que están realizando Bruselas y Pekín para negociar una posible alternativa a los derechos compensatorios. La ACEA toma nota de que el resultado de la votación de los estados miembros de la UE esta mañana permite a la Comisión Europea seguir adelante con su propuesta de imponer derechos compensatorios definitivos a las importaciones de automóviles eléctricos fabricados en China.”
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