Con el eVita, Callum pretende ofrecer un monovolumen eléctrico que cubra las necesidades de las personas con movilidad reducida.

Hay un sector de la población, el de las personas con movilidad reducida, que muchas veces queda marginada por parte de los fabricantes de coches. Algunos, tienen soluciones en las que se modifican coches y furgonetas de calle para este tipo de público, pero pocos ejemplos hay de desarrollo específico desde cero.

Este es el caso del Callum eVita, un concepto de vehículo eléctrico accesible en silla de ruedas que responde a las necesidades de los pasajeros con movilidad reducida y aquellos usuarios que utilicen silla de ruedas en la transición a vehículos eléctricos pequeños/medianos.

Inclusivo y con soluciones para personas con movilidad reducida

Callum eVitaCallum eVita

El concepto de vehículo eléctrico se ha desarrollado utilizando principios de diseño inclusivo, proporcionado por usuarios con estas características y con el objetivo de que los usuarios de sillas de ruedas no se queden de lado.

El exterior del Callum eVita tiene una silueta llamativa y con una altura de techo que se adapta a las necesidades de acceso y ofrece un espacio libre adecuado para los usuarios de sillas de ruedas que entran por el portón trasero dividido. Con una distancia entre ejes de 2.980 mm, el eVita mide 4.520 mm de longitud, 1.908 mm de anchura y 1.800 mm de altura.

Callum eVitaCallum eVita

En el diseño de eVita es fundamental la posición de la batería, que se ha reempaquetado, en el suelo del vehículo detrás de la primera fila de asientos, reorganizando los componentes internos para reducir su altura total, lo que permite facilitar el acceso y aumentar el espacio para la cabeza.

La posición de la batería también ha contribuido a bajar el centro de gravedad para mejorar la conducción y el paso por curva. Además, el vehículo cuenta con una suspensión trasera de alta amortiguación para un manejo predecible, que equilibra una conducción cómoda y flexible con el control para minimizar el balanceo al circular por rotondas, badenes y baches.

El Callum eVita cuenta con dos puertos de carga: uno en la parte trasera cercana y otro en la parte delantera para facilitar el acceso a todos los usuarios. La batería de 50 kWh del vehículo proporciona una autonomía prevista de unos 320 km.

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Dentro, el usuario de silla de ruedas tiene acceso a una pantalla de infoentretenimiento, controles de calefacción y aire acondicionado, además de una “barra de utilidades” personalizable. Esta última incluye puertos de carga, ganchos para colgar ropa o bolsas, portavasos y compartimentos de almacenamiento.

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Además, el único asiento trasero del pasajero puede abatirse, transformándose en una bandeja con opciones adicionales para cargar dispositivos electrónicos. Por último, los paneles laterales interiores tienen mucho espacio para guardar objetos, lo que compensa la falta de maletero.

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