
El gigante asiático se ha convertido en el principal mercado de la firma premium de PSA. De hecho, DS ha lanzado varios modelos diseñados específicamente para China y que no llegarán a Europa.
El grupo PSA está apostando fuerte por la gama de vehículos DS. Recientemente, desaparecieron los chevrones y DS se convirtió en una marca totalmente independiente, la firma premium del grupo francés con la que hacer frente a marcas como BMW, Audi, Mercedes o Jaguar. La idea de es similar a la llevada a cabo por Toyota con Lexus: valerse de las sinergias del grupo para crear un producto totalmente diferenciado, con mucha personalidad, materiales de primera calidad y dirigido a público de un nivel adquisitivo medio-alto.
La firma premium francesa ha renovado por completo su gama en Europa en los últimos meses con el lanzamiento de su renovado buque insignia, el DS 5, la llegada del crossover DS 4 Crossback y la actualización del DS 4. Sin embargo, lo que no veremos en Europa serán el DS 5LS, el DS6 WR y el DS 4S, diseñados exclusivamente para China, el principal mercado de la firma.
El gigante asiático, donde vende el 22% de sus vehículos, se ha convertido en pieza clave para la estrategia de la marca. De hecho, fue el primer lugar en el que DS inició su andadura como marca independiente, con una red comercial totalmente diferenciada de las otras dos enseñas del Grupo PSA. Las diferencias culturales, económicas y sociales de China respecto a Europa han obligado a la marca a cambiar su enfoque y ofrecer unos productos con características muy concretas y alejadas de las preferencias del público del viejo continente.
De esta manera, una de las principales características del DS 5LS, diseñado específicamente para China y lanzado en 2014, es su batalla. Los 2,71 metros de distancia entre ejes le convierten en el vehículo con la batalla más larga del segmento C, algo muy valorado en China, ya que repercute directamente en la habitabilidad. El respeto por los mayores es algo de suma importancia en la cultura china y dado que, normalmente, los padres del conductor o los abuelos viajan en las plazas traseras estas deben ser confortables y amplias.
El DS 4S, que se lanzará próximamente, aplica el mismo concepto. Diseñado sobre la base del DS 4 europeo, se han acortado los voladizos en el eje trasero y se ha alargado la batalla para conseguir un mayor espacio en el interior. Además, cuenta con una gama de colores adaptada a los gustos de los clientes chinos. Por ejemplo, la tapicería, que cubre el volante, paneles de puertas y asientos, combina el rojo y el púrpura. Esta tonalidad podría resultar muy atrevida en Europa, pero en china estos colores representan nobleza e inmortalidad y se consideran muy elegantes.
Otro de los modelos exclusivos de la marca para el mercado chino es el DS 6WR. Basado en el concept Wild Rubis, se trata de un SUV que combina un aspecto robusto con líneas refinadas y que cuenta con una longitud de 4,55 m, una anchura de 1,86 m y una altura de 1,61 m. Como no podía ser de otra manera, el interior centra su atención en el lujo y los materiales de primera calidad.




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