
El CEO de la firma gala comparte su punto de vista sobre la transición a la movilidad eléctrica.
En Europa, la transición hacia los coches eléctricos avanza más lentamente de lo previsto, y así lo reflejan los datos de 2024, los cuales recogen una caída en las ventas del 3% respecto al año anterior. Ante la necesidad de impulsar la movilidad eléctrica, la Unión Europea (UE) ha fijado objetivos ambiciosos para los fabricantes con el fin de acelerar la transición hacia este tipo de vehículos y reducir drásticamente las emisiones de carbono.
Sin embargo, son muchas las marcas que se han visto contra las cuerdas por no poder cumplir con las fechas impuestas por la UE, además de la preocupación por las multas milmillonarias a las que podrían enfrentarse si no se cumplen los objetivos de emisiones para 2025. Para evitar posibles sanciones, los fabricantes ya han comenzado a implementar nuevas medidas y a reconducir sus estrategias de electrificación, entre las que se incluyen un aumento de la producción de vehículos eléctricos.
En este contexto, el CEO de Citroën, Thierry Koskas, ha compartido su visión con el diario alemán Die Welt sobre la transición a la movilidad eléctrica y los pasos que está siguiendo la firma para cumplir con los objetivos de la UE: «De los 80.000 clientes en Europa que han solicitado el nuevo C3, el 40% ya se ha decidido por el modelo totalmente eléctrico. Esto se traduce en que cubrimos casi la mitad de las ventas necesarias de coches eléctricos».
El ahorro a largo plazo de los coches eléctricos

Uno de los obstáculos para la adopción de este tipo de vehículos sigue siendo el elevado precio en comparación con el de los coches de combustión. Y es que a pesar de las ayudas gubernamentales, son muchos los que prefieren ahorrarse el dinero en vez de adquirir un eléctrico y, según el directivo de Citroën, aunque estos incentivos sean de ayuda, “ningún país podrá permitirse ese tipo de financiación indefinidamente. Además de que los clientes se fijan primero en el elevado precio de los coches eléctricos. Por ello, nuestro trabajo es comunicar las ventajas de la electromovilidad”.
Es por esto que Koskas insiste en el ahorro a largo plazo de los coches eléctricos, explicando que con el modelo ë-C3 “solo se necesitan 600 euros de electricidad para recorrer 12.000 kilómetros anuales. Por otro lado, el combustible para el modelo gasolina ronda los 1.300 euros. Esto supone que el cliente puede ahorrar 700 euros al año con el modelo eléctrico. Se trata de una inversión de futuro que se amortizará con el tiempo, incluso sin ayudas”.





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