
El panorama de incertidumbre provoca que muchos usuarios que quieran cambiar de coche en este 2024 no sepan del todo qué tipo de mecánica escoger. Lo que parece claro es que no será un eléctrico.
El coche eléctrico sigue avanzando en nuestro país pero no al ritmo esperado. Si bien las matriculaciones de vehículos cero emisiones son cada año mejores, la realidad es que a día de hoy su peso en el mercado no supera el 5% del total, situándose muy lejos de los objetivos marcados por parte de los estamentos gubernamentales. El elevado precio de los mismos, unido a la desconfianza en las ayudas como el Plan Moves (muchas veces con largas esperas para cobrarlo) y a la escasa red de carga pública existente, provocan que el ritmo de ventas siga estancado en comparación con otros países del Viejo Continente.
Un hecho que se confirma tras el último Observatorio RACE de Conductores en el que se anuncia que solo un 18,3% de los conductores en España afirma que cambiará de coche en los próximos 12 meses, y de estos, solo un 6,6% señala al vehículo eléctrico como su primera opción. Se observa así una desaceleración en esta intención si lo comparamos con los datos de 2020, donde el 7,3% se decantaba por esta opción.
Motivos por los que no eligen los coches eléctricos
Los datos del estudio revelan que entre las razones que alegan quienes quieren cambiar coche este año, un 34,7% afirma que con su coche actual no puede circular por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE); el 32% porque le gusta renovarlo cada cierto tiempo, y el 22,7% tiene que reemplazarlo porque el que tiene es antiguo, está averiado o es inseguro. Asimismo, del total de los conductores encuestados, un 68% señala que no cambiarán de vehículo en 2024. La limitación de autonomía (95,1%), el precio del vehículo (81,8%), y la distribución geográfica junto al limitado número de puntos de recarga (74,8%) hacen que los conductores no se decidan por el coche eléctrico como alternativa firme a los vehículos de combustión, indica el estudio.
Nuevo e híbrido

Por otro lado, del total de conductores que quiere cambiar de coche este año, el 42,1% afirma que lo hará por uno nuevo, mientras que un 30,9% escogerá un vehículo de segunda mano. El resto aún no lo tiene decidido. En cualquier caso, aunque los eléctricos no sean la primera alternativa, el usuario sí tiene decidido adquirir una mecánica electrificada. En este sentido la motorización predominante sería la híbrida no enchufable, que sería elegida por el 22% de los 3.000 encuestados (en el análisis de 2020 no estaba entre las opciones de compra), seguida del diésel, apoyada por el 21,7% de los conductores (en la encuesta de 2020 eligió esta opción el 33,4% de los encuestados); mientras que el 18,4% escogerá un vehículo de gasolina (un 23,7% lo hizo en 2020), y un 15,5% está indeciso (un 8,6% en 2020). Por edades, los conductores de entre 25 y 50 años se decantan con mayor fuerza por el diésel, en cambio, los mayores de 50 años por alternativas como motores híbridos y eléctricos.



Comentarios
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Es que probablemente el eléctrico tenga un mercado de clientes limitado, no el 100% del parque tiene que ser eléctrico. Imagino que ya habrá cálculos hechos al respecto.