Tenemos coches cada vez más pesados y los guardarrailes ya no pueden detenerlosTenemos coches cada vez más pesados y los guardarrailes ya no pueden detenerlos

Un reciente estudio demuestra que los guardarrailes ya no son capaces de detener a los cada vez más pesados y voluminosos vehículos.

Los coches paulatinamente son más grandes y pesados y esto tiene un impacto directo en la seguridad, tanto en caso de choque como de atropello. Esto lo sabíamos, lo que no habíamos tenido en cuenta es que un elemento de seguridad tan común como un guardarrail es incapaz de detenerlos.

Así lo sostiene un reciente estudio de la Universidad de Nebraska  (Estados Unidos) que concluye que las barreras de seguridad actuales no son lo bastante fuertes para detener a los grandes y pesados vehículos eléctricos que poco a poco comienzan a ser habituales en nuestras carreteras.

A casi 100 km/h no hay guardarrail que los detenga

Si el último remedio para detener un coche sin frenos es hacerlo contra el guardarrail, no dudéis.

El estudio apunta a que estos elementos de seguridad vial, destinados a detener los vehículos en caso de accidente y minimizar la gravedad del mismo, ya no son tan eficaces como antes y esto es a causa de que lo que han de detener es ahora mucho más pesado. Se está convirtiendo en un problema de seguridad.

Los expertos de la universidad apuntan a que los vehículos eléctricos, con sus grandes paquetes de baterías, han multiplicado el peso medio de los vehículos nuevos que se venden, pero también se ven afectados de este tendencia muchos otros grandes todoterrenos y pick up, que son cada vez más grandes y pesados.

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El caso de los vehículos eléctricos es significativo. La forma en la que distribuyen su peso, con baterías a ras de suelo, representa un reto particular para los encargados de garantizar la seguridad en la red de carreteras. Este tipo de configuración mejora el agarre a la carretera, pero en caso de choque los guardarraíles no pueden contenerlos.

Para apoyar sus conclusiones, los investigadores de la Universidad de Nebraska lanzaron varios coches contra un guardarraíl de acero a 97 km/h para ver si éste podía detener el avance del vehículo. Los modelos elegidos fueron un Rivian R1T, una pick up eléctrica de más de 3.000 kg de peso, y un Tesla Model 3, que pesa unos 1.700 kg.

En ambos caso, la estructura viaria no aguantó. El Rivian la atravesó sin apenas resistencia e incluso destruyó prácticamente las barreras de hormigón situadas detrás de la primera barrera, El Model 3 levantó el quitamiedos y pasó por debajo.

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J

Esta muy claro, hay que normalizar el peso maximo de los coches, por que las infraestructuras son de todos y los coches de unos pocos.