
Los costes de reparación de los eléctricos son más elevados que los de los coches de combustión, aparte de que son más peligrosos en colisión.
Los coches eléctricos, por norma general, son más caros, más tecnológicos y más pesados que un automóvil de combustión convencional, pero, ¿qué pasa cuando tiene un accidente?
No estamos hablando de la protección de los ocupantes o de los peatones, ya que las diferentes pruebas de crash tests realizadas por organismos como EuroNCAP han demostrado que pueden ser igual o más seguros que el resto de vehículos, sino a los costes de reparación de los mismos.
AXA duda de la protección de las baterías de los eléctricos

La compañía de seguros francesa AXA ha realizado una serie de pruebas para intentar responder esta pregunta y su conclusión principal es que los vehículos eléctricos implicados en accidentes son más caros de reparar debido a la tecnología y los materiales utilizados para fabricarlos. También considera que los coches eléctricos pueden resultar más peligrosos para los ocupantes de los vehículos más antiguos con los que puedan colisionar debido a su mayor peso.
La aseguradora señala que el peso medio de un vehículo del año 2000 era de unos 1.340 kg, mientras que los coches actuales suelen ser un 25 por ciento más pesados. Esta cifra aumentará hacia las dos toneladas de media en los próximos años, debido a la creciente prevalencia de los vehículos eléctricos.
AXA también ha apuntado otro aspecto preocupante: la aceleración de los vehículos eléctricos. La naturaleza mecánica de los motores eléctricos suministra un par motor instantáneo a las ruedas que puede sorprender a los conductores si no están preparados.
“La mayoría de los coches eléctricos, especialmente los más potentes, tienen un par motor muy alto, que se nota inmediatamente cuando se pisa el pedal de potencia”, explica Michael Pfäffli, jefe de investigación de accidentes de AXA Suiza. “Por lo tanto, esto puede provocar una aceleración brusca e indeseada, que el conductor ya no puede controlar”.
Los coches eléctricos, más propensos a sufrir averías que los de combustión
AXA afirma que la aceleración brusca ha provocado que los conductores de vehículos eléctricos se vean implicados en un 50 por ciento más de colisiones con daños en sus propios vehículos que los que tienen motores de combustión.
La aseguradora también advierte de un talón de Aquiles de los coches eléctricos: la protección de la batería, que suele estar colocada en la parte inferior de la carrocería, en ocasiones no es lo segura que debiera, lo que puede provocar un posible incendio.
Por ello AXA recomienda que EuroNCAP introduzca una nueva prueba de choque adicional para comprobar la seguridad de la batería en los vehículos eléctricos.



Comentarios
Escribir comentario