
Un estudio del RACE alemán, el ADAC, nos responde a la pregunta del millón: ¿Qué coches sufren más averías: eléctricos o de combustión?
Existe un debate sobre la fiabilidad de los coches eléctricos frente a los de combustión, ¿Cuáles sufren más averías? ¿Son más caras de reparar unas que otras? Para arrojar algo de luz sobre este asunto, el ADAC, el club automovilístico más grande de Alemania, ha publicado su último informe de averías, que ha revelado datos interesantes sobre la cuestión.
Este informe, basado en millones de asistencias en carretera, proporciona una visión detallada de las averías más comunes y cómo varían entre los diferentes tipos de vehículos.

El informe del ADAC destaca que los coches eléctricos tienen aproximadamente la mitad de averías en comparación con los vehículos de gasolina y diésel. Las principales causas de las averías en los vehículos eléctricos suelen estar relacionadas con problemas en la batería de 12 voltios, fallos en el sistema eléctrico y problemas con los neumáticos. Sin embargo, estas averías tienden a ser menos frecuentes y menos graves que las de los coches de combustión.
Una de las razones clave para esta mayor fiabilidad es la simplicidad mecánica de los coches eléctricos. Con menos piezas móviles y sistemas más simples, hay menos componentes que puedan fallar. Además, los vehículos eléctricos no requieren cambios de aceite, filtros de aire o bujías, lo que reduce la necesidad de mantenimiento regular y minimiza las posibilidades de fallos mecánicos.
Por otro lado, los vehículos de combustión interna presentan una tasa de averías más alta. Las causas más comunes de averías incluyen problemas con la batería, el sistema de arranque, el alternador y el motor. La complejidad mecánica de estos vehículos, con múltiples componentes interdependientes, aumenta la probabilidad de fallos y la necesidad de mantenimiento regular.
Además, el desgaste de piezas como correas de distribución, embragues y sistemas de escape contribuye a una mayor frecuencia de averías. Estos vehículos también son más susceptibles a problemas relacionados con la calidad del combustible y el mantenimiento inadecuado.

Incluso, según el ADAC, esto ha de mejorar en el futuro. “Los vehículos eléctricos que circulan actualmente por las carreteras siguen siendo un territorio inexplorado también para los fabricantes”, por lo que concluye que los efectos de aprendizaje y las mejoras técnicas podrían reducir aún más la probabilidad de averías.
Para los conductores, estos resultados ponen de manifiesto las ventajas de los coches eléctricos en términos de fiabilidad y costes de mantenimiento. A pesar de que los coches eléctricos pueden tener un precio inicial más alto, el menor gasto en averías, mantenimiento y reparaciones pueden compensar esta diferencia a largo plazo.



Comentarios
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Es interesante, si, pero los coches eléctricos yo no los compraría ni harto de manzanilla de Sanlucar de Barrameda, ¿ porqué ?, fácil, las baterías que impulsan estos coches son como la de los móviles, pero a lo bestia, y si la de los móviles son caras, a saber lo que valen la de los coches. Otro problema es la carga de dichas, es lenta, y si tienes garaje propio, vale, ¿ y si no ?. Es una tecnología que por ahora deja mucho que desear, aparte de que las baterías vienen en su mayoría de China, las celdas, de las tierras raras.....
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