
Te contamos los peligros del efecto acordeón y la manera en la que puedes evitar sus perniciosos efectos en la conducción.
Ya estamos en plena operación verano y con ello aumentan significativamente los desplazamientos de coches buscando las ansiadas jornadas de descanso. Y este año, da la sensación de que las ganas de viajar en automóvil se multiplican: la gente necesita moverse tras unos meses durísimos de pandemia y el coche privado parece el medio de locomoción más seguro para los desplazamientos.
En este panorama, la Dirección General de Tráfico (DGT) redobla los mensajes de prudencia a los conductores y en ese intento ha recordado los peligros del llamado efecto acordeón. Pero, ¿de qué está hablando el organismo público cuando se refiere a este fenómeno?
Más posibilidades de sufrir un accidente

Los radares pusieron más de 2,4 millones de multas en 2020
El efecto acordeón, aparte de retenciones, puede llegar a producir colisiones si no se está suficientemente atento a la conducción y no se mantiene una adecuada y desahogada distancia de seguridad con el vehículo que nos precede. Eso evitará que nuestro vehículo frene de manera brusca y hará que ese llamado efecto acordeón no se produzca o su peligrosidad sea menor.
Otra de las consecuencias más habituales de este efecto acordeón afecta a nuestro coche. Y es que diversos elementos de nuestro vehículo sufren, sobre todo los frenos o la dirección, lo que conlleva más posibilidades de que tengamos que visitar el taller por desgaste o avería antes de lo que querríamos.



Comentarios
Escribir comentario