
Justo cuando se cumplen 50 años del lanzamiento del Fiat 124 Spider original, la marca italiana lanza al mercado una reedición basada en el incombustible Mazda MX-5. Te mostramos cuáles son las diferencias entre estos dos modelos con alma inglesa, calidad japonesa y corazón italiano.
Desde que en 2005 se cesó la producción del Fiat Barchetta (presentado en 1995), la marca italiana no contaba con un auténtico descapotable en su catálogo pero, fruto de su colaboración con Mazda, esto ya no es así gracias al lanzamiento del nuevo Fiat 124 Spider 2015.
Puede que para muchos sea un sacrilegio italianizar al Mazda MX-5, uno de los descapotables más vendidos de la historia, pero es justo reconocer que los japoneses tampoco fueron muy originales cuando presetaron el primer “Miata”, cuyo concepto era, básicamente, el del Lotus Elan diseñado por Colin Chapman en 1962, y que Fiat tenía un descapotable de motor delantero y tracción trasera 23 años antes de que Mazda lanzase el primer MX-5 en 1989.
En 1966 se presentó el Fiat 124 Sport Spider, un precioso descapotable diseñado por Pininfarina y que pronto se ganó el corazón tanto de los europeos como de los americanos, aunque estos últimos lo dotaron de unos horribles parachoques sobredimensionados para superar sus normas anti rotura de faros en caso de choque a menos de 7 km/h. Este automóvil fue un éxito y se mantuvo en producción entre 1966 y 1985 sin apenas cambios. Además de por sus preciosas formas, siempre se caracterizó por la viveza de sus mecánicas, incluso las más pequeñas con motor 1.6 de 4 cilindros. En sus últimos años se llegó a fabricar una serie muy reducida (la más cotizada en la actualidad) con motor sobrealimentado por compresor (como el Lancia 037) que rendía 140 CV, por lo que eso de utilizar motores sobrealimentados en un descapotable de Fiat no es nada nuevo tampoco.

Justo 10 años después del fin de la comercialización del 124 Spider, Fiat lanza el Barchetta y parece que los tiempos se repiten, porque tras 10 años sin este descapotable, de nuevo la marca italiana vuelve a lanzar al mercado un roadster y recupera el nombre del modelo que este año celebra su 50 aniversario, el Fiat 124 Spider. Emplear este nombre es todo un acierto porque, como decía antes, el modelo original tuvo cierto éxito en los EE.UU., que es uno de los principales mercados para los descapotables.
Para convertir un Mazda MX-5 en un Fiat 124 Spider se han llevado a cabo diversas modificaciones, aunque la esencia es la misma. Los elementos que cambian entre el Miata y el Spider son:
- Las aletas delanteras, que deben dejar espacio al nuevo paragolpes y faros del 124.
- Las aletas traseras, que también han de dejar hueco a los pilotos del Fiat.
- Los faros delanteros y pilotos traseros.
- Los parachoques delantero y trasero.
- El capó delantero (que en el Fiat cuenta con unas nervaduras inspiradas en las del Spider original).
- El motor, propio del grupo Fiat en lugar de los empleados por Mazda, Multiair en vez de Skyactiv.
Todos estos cambios estaban contemplados desde un principio en el desarrollo del proyecto, que nació en 2013, por lo que no suponen ningún “trauma” para la estructura del Mazda MX-5. Los soportes del motor, el reparto de masas… todo encaja y se mantiene invariado en su esencia. Sólo las formas, el estilo y las prestaciones (algo lógico si tenemos en cuenta que sus mecánicas son distintas) varían.
Uno puede llegar a pensar que la colaboración entre dos culturas aparentemente tan opuestas como la italiana y la japonesa para desarrollar un mismo automóvil debió de ser crispante por momentos. Sin embargo, todo apunta a que no ha sido así, pues ambas compañías tienen experiencia en compartir desarrollos con otras marcas como Renault, Chrysler, etc.
En definitiva, gracias a este tipo de colaboraciones, es posible disfrutar de coches con el mismo espíritu pero con personalidades diferentes, uno para cada gusto.

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