El sistema de conducción autónoma parcial de Ford está disponible en España desde 2024. Se denomina BlueCruise y permite circular sin manos en determinadas vías, pero ¿es el futuro de la movilidad? Hemos conducido un Mustang Mach-E durante una semana para comprobarlo.

Hace algo más de un año, Ford dio un gran paso en términos de conducción asistida en España con el lanzamiento de su BlueCruise en nuestra región. Hablamos de un innovador sistema de conducción manos libres totalmente homologado. Disponible exclusivamente (por ahora) en el Ford Mustang Mach-E, esta tecnología promete una experiencia de manejo más confortable y segura en ciertas carreteras, sobre todo autovías y autopistas, que se ampliarán en el futuro.

Con un período de prueba gratuito de 90 días y una suscripción posterior de 25 euros al mes, tal sistema se convierte en el primero de su tipo con un uso absolutamente legal en las vías públicas del país. En Autocasión hemos conducido una unidad del “crossover” eléctrico de la firma del óvalo azul varias jornadas para verificar su efectividad y sus ventajas reales a la hora de viajar. Tiene margen de mejora, pero nos ha parecido verdaderamente útil si circular a una velocidad constante nos aburre o nos estresa.

Ford Bluecruise

¿Cómo trabaja el sistema BlueCruise de Ford?

Por lo que hemos podido comprobar, el sistema BlueCruise de Ford permite la conducción sin manos en zonas designadas como “Blue Zones”, tramos rápidos previamente mapeados y aprobados por la compañía estadounidense para el uso de esta tecnología, relativamente rara o disruptiva en una nación sobrerregulada en términos de tráfico. Se basa en una combinación de control de crucero adaptativo, centrado de carril y reconocimiento de señales de tráfico, lo que garantiza que el coche mantenga una velocidad y trayectoria adecuadas sin intervención del conductor. Parece magia, pero es ciencia.

Una de sus características es la incorporación de una cámara de infrarrojos que monitorea la atención del piloto. Si el sistema detecta alguna distracción en sus ojos, emite alertas tanto visuales como sonoras para que el usuario devuelva la mirada a la carretera y su entorno. En caso de que las advertencias sean ignoradas, el vehículo reducirá la velocidad gradualmente hasta que se retome el control manual. En teoría, puede llegar a detenerse por completo, cosa que no hemos querido probar por seguridad. Confiamos en lo que el fabricante comunica.

En general, creemos que el sistema funciona bien, especialmente cuando el tráfico no es muy denso y en carreteras modernas o reformadas donde la señalización es claramente visible para el hardware en su conjunto: radares, cámaras y sensores de proximidad. Con todo, su acción resulta breve en ocasiones, pues existen factores que lo limitan y provocan que se detenga, requiriendo la rápida actuación del conductor.

Ford Bluecruise

Ford, pionero en la conducción manos libres en España: la autonomía de nivel 2+ ya está aquí

BlueCruise no es un “piloto automático”, sino un sistema de asistencia avanzada que Ford ha probado en más de 1 millón de kilómetros a nivel global. Así, la empresa norteamericana se convierte en la primera en ofrecer este tipo de tecnología en carreteras españolas, situándose a la vanguardia de la innovación en movilidad.

A pesar de sus beneficios, este sistema plantea un debate sobre el futuro de la conducción autónoma. Si bien permite reducir el esfuerzo al volante, todavía requiere que el conductor permanezca alerta, lo que podría generar una falsa sensación de seguridad a consumidores poco concienciados o familiarizados con esta clase de tecnología. Por ahora, sólo es una ayuda.

En cualquier caso, se marca el inicio de una era donde la inteligencia artificial asume parte de la responsabilidad en la carretera. Con la aprobación de este sistema, no sorprende que otras firmas sigan los pasos de Ford, llevando el nivel 2+ SAE de conducción autónoma al mercado.

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