A través del prototipo Driving While Black se intenta remover conciencias y paliar conductas racistas en los Estados Unidos.
Lo que te presentamos en este artículo no es un coche que se vaya vender. Su objetivo no es mover personas de un punto a otro, sino remover conciencias ante el problema del racismo en el ámbito de los controles de tráfico, algo más patente en los Estados Unidos.
Su nombre ya muestra claramente sus intenciones. Bautizado como “Driving While Black” (DWB), un juego de palabras que alude al racismo que sufren los conductores negros en los Estados Unidos, que tienen más posibilidades de ser parados que si son blancos, se trata de un sedán con algunos atributos únicos que lo hacen “totalmente equipado para sobrevivir a un perfil racial”.
Con puertas transparentes para evitar sospechas

Entre las “características de seguridad” del Driving While Black están las puertas transparentes “para eliminar la sospecha razonable”, un volante “que mantiene las manos visibles en todo momento” y la ausencia de maletero y guantera, para eliminar la necesidad de registros. Incluye, además, un botón que activa un escáner biométrico que muestra el carnet del conductor y los papeles del coche.
La matrícula, “3X”, alude a que en los Estados Unidos los negros tienen tres veces más probabilidades que los blancos de morir durante encuentros con la policía. El diseño se inspira en el Oldsmobile 8LS en el que un joven negro, Philando Castile, fue asesinado durante un control de tráfico en Minnesota hace siete años.

La Fundación Global Courageous Conversation ha trabajado con la agencia de publicidad Goodby Silverstein & Partners para desarrollar esta campaña de concienciación.
“Estudiamos la posibilidad de fabricar el coche, pero sería demasiado caro transportarlo. Así que pasamos al modelo CAD”, que aparecerá en una activación de realidad aumentada durante el Salón del Automóvil de Detroit, han explicado los responsables de la campaña.
¿Los coches autónomos podrían ser racistas o machistas?
Este tipo de trabajo se dirige a “personas que no se deciden”, desafiándolas a “ver el racismo que las rodea”, afirma el director creativo de la agencia, Rony Castor. El objetivo final, por supuesto, es “cambiar el discurso sobre los negros y los controles de tráfico”.



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Remover conciencias con un coche, el último tratado de "piscología". A mi me parece oportunismo racista pero puede que esté equivocado.