
Las autoridades norteamericanas buscan a Weibao Wang por presuntamente haber ayudado a una empresa china a conseguir tecnología de conducción autónoma desarrollada por Apple.
Los datos son el tesoro del siglo XXI y hay quien está dispuesto a cualquier cosa por obtener la máxima información posible… si es del rival, mejor. La guerra comercial entre Estados Unidos y China no cesa. Ambas superpotencias se acusan continuamente de espionaje y, aunque no hay duda de que los dos países cuentan con una tecnología avanzadísima para ser referentes en prácticamente todos los aspectos, el uno quiere lo del otro y viceversa (como ocurre con los niños pequeños.) El último caso tiene como protagonista a un exingeniero de Apple: Weibao Wang, de 35 años y residente hasta hace poco en Mountain View, California.
El Apple Car se retrasa a 2026 y no será tan autónomo como se pensaba
Resulta que las autoridades lo acusan de robo de relevantes datos sobre conducción autónoma pertenecientes a la multinacional comandada por Tim Cook. Según informan medios como CNBC y Carscoops, el Departamento de Justicia de EE.UU. investiga si Wang aprovechó su tiempo como empleado en el Equipo de Anotación de la compañía (desde 2016 hasta 2018) para acaparar documentos y conocimientos con el fin de entregárselos a una empresa china no identificada, especialista en vehículos sin conductor, para la que trabajó posteriormente. El caso es que muchos de los datos a los que accedió durante su estancia en Apple eran confidenciales y reservados en exclusiva a unos contados altos cargos.
Huida a China
En concreto, la justicia acusa a Wang de intentar robar el “código fuente de autonomía total” de Apple, junto con los sistemas de seguimiento, planificación de comportamiento para sistemas autónomos e información sobre el hardware que respalda otros mecanismos. A pesar de que el ahora fugitivo aseguró no salir de California hasta que acabara la investigación, lo cierto es que le faltó tiempo para coger un vuelo desde San Francisco y refugiarse en Guangzhou.
Veremos cómo acaba esta historia, pero de ser atrapado por agentes norteamericanos o extraditado, Wang se enfrentaría a la friolera de 10 años de prisión por cada cargo que se le imputa. Cabe recordar que antes de este caso, Apple sufrió otro robo de “secretos comerciales” en su división de vehículos autónomos por parte de otro chino, Xiaolang Zhang.



Comentarios
Escribir comentario