
Adiós al banco de pruebas. Al menos así será en PSA, ya que el grupo francés ha decidido que a partir de la próxima primavera, las pruebas de consumos se realicen en situaciones reales. Lo mismo sucederá, en 2017, con las emisiones.
El grupo PSA no quiere generar dudas sobre las emisiones producidas por sus vehículos. Por eso, la corporación francesa, junto a la ONG Transport & Environment, ha decidido trabajar para medir y oficializar los datos de consumo reales de cara a la primavera de 2016, así como los niveles de NOx en sus turismos Euro 6.2 a partir de la primavera de 2017.
Desde ese momento, los nuevos modelos de PSA se probarán en los alrededores de París, mediante pruebas en carreteras reales abiertas al tráfico. Así se sabrá con precisión lo que gastará y las emisiones que generará cualquier coche del grupo antes de que el usuario final tenga el coche en sus manos.
Para confirmar que las cifras obtenidas sean ciertas, la auditoría y validación de los datos corren a cargo de un organismo independiente reconocido a nivel internacional. Bureau Veritas parece que será la empresa encargada de esta gestión, aunque de momento, siguen las negociaciones entre ambas empreas.
La ONG T&E se ha mostrado agradecida por esta unión: “Las mediciones reales de las emisiones de CO2 ayudarán a escoger los modelos más eficientes y que más beneficien a los consumidores, a la salud pública y al medio ambiente”.
Por su parte, Carlos Tavares, Presidente del Directorio de PSA, ha dicho que estas medidas “darán visibilidad a las tecnologías avanzadas desarrolladas por PSA para contribuir a mejorar el consumo de combustible”.


Comentarios
Escribir comentario