
Las marcas están obsesionadas con ofrecer lo mejor a sus clientes, de ahí que Kia someta al Sportage, uno de sus buques insignia, a pruebas de este tipo.
El calor es uno de los factores que pueden estropear los materiales de nuestro coche. Si es demasiado intenso, puede provocar pérdidas de coloración en los cueros o en la pintura y eso es algo que preocupa a las marcas.
Según el propio fabricante, el Kia Sportage ha pasado los test más duros que ha realizado la firma coreana hasta la fecha. Ha soportado altitudes extremas, tormentas de arena, lluvias torrenciales, ciudades congestionadas, puertos de montaña y extensas pruebas de fatiga de materiales que abarcan desde -35ºC hasta 110ºC.
Una de las pruebas más duras ha sido en Death Valley, uno de los lugares más cálidos de la Tierra. Allí, las temperaturas alcanzan los 56ºC en la temporada veraniega. Con la necesidad de explotar el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado al máximo, los responsables de la marca comprueban las limitaciones del coche.
Si concretamos más, los ingenieros de Kia han realizado tres pruebas en el valle californiano. La primera consistió en dejar el coche al sol durante una hora para que el habitáculo alcanzase los 50ºC. Tras ello, se conduce a 100 km/h desde el nivel del mar hasta unos 1.500 m de altura. De este modo, se comprueba si la carga adicional en el motor afecta a la capacidad del coche para refrigerarse.

El segundo test es la conducción con parada y arranque que simula situaciones de tráfico. Los ingenieros realizan una conducción que se repite en bucle: circulan a 40 km/h durante dos minutos, después paran el coche y lo mantienen al ralentí durante otros dos minutos. Esta prueba se ha ideado para aumentar la exigencia al motor, la transmisión y el sistema HVAC.
El último test concebido por los equipos de pruebas de Kia para el nuevo Sportage es de conducción lenta, que tiene lugar en el punto más bajo de Norteamérica, Badwater Basin, a unos 86 m por debajo del nivel del mar. Tras una hora expuesto al sol, se conduce el nuevo Sportage a 40 km/h durante 30 minutos cada vez, permitiendo a los ingenieros evaluar y mejorar la capacidad del sistema HVAC cuando se reduce drásticamente el flujo de aire hacia el condensador del aire acondicionado.
Cerca del Death Valley, se encuentra el Centro de Pruebas de Mojave. Inaugurado en 2004, este emplazamiento sirve para desarrollar los vehículos de Kia y ver sus flaquezas a través de diferentes test. El Kia Sportage no ha sido una excepción y también se ha sometido a, por ejemplo, pruebas de fatiga de materiales, en donde distintas piezas se exponen durante un año a la continua radiación UV de los intensos rayos solares de California. A través de varios dispositivos de prueba, se acelera el proceso.
La cuarta generación del Kia Sportage está prácticamente al final del programa mundial de pruebas. El recorrido total acumulado ha sido de más de 5,5 millones de kilómetros, aproximadamente 137 vueltas a la Tierra alrededor del ecuador.



Comentarios
Escribir comentario