El parabrisas, un cine en el cocheEl parabrisas, un cine en el coche

La industria de la automoción está viviendo una de las épocas de cambio más importantes en su historia. El conductor pasará de serlo a ser un simple pasajero que el coche llevará de un punto A a un punto B, por lo que habrá que aprovechar el tiempo ¿no?

El coche autónomo está cada día más cerca, el conductor dejará de serlo para convertirse en un pasajero que podrá centrar su atención en otras cosas mientras su propio vehículo le lleva a su destino. Pasamos 1,5 horas diarias en el coche, por lo que con el autopilotado de nuestros automóviles, será un tiempo que podremos aprovechar para trabajar, ver películas, la televisión, etc. Para poder hacer estar tareas, ¿Qué hay mejor que un parabrisas que funcione a modo de monitor?

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El modelo de negocio de la industria del automóvil está cambiando. Inicialmente, ha sido fabricar coches para posteriormente venderlos (coches por euros). En la actualidad, estamos viendo una transición en la que está pasando a ofrecerse la movilidad como un servicio (euros por kilómetros), que según datos recogidos, puede resultar mucho más rentable. Ambas opciones se complementarán con la de ofrecer contenidos en el coche (euros por horas de visualización).

En 2017, se vendieron cerca de 80 millones de coches en todo el mundo, con un precio de media de 16.250 euros cada uno, lo que se traduce en 1,3 billones de euros. Esos coches han recorrido 16 billones de kilómetros a lo largo del año, por lo que si se hubiese cobrado un euro por cada kilómetro recorrido, se habrían recaudado 16 billones de euros (un número 12 veces superior al conseguido vendiendo simplemente los coches).

Si seguimos haciendo cálculos, esos 16 billones de kilómetros recorridos a 40 km/h de media, son 400.000 millones de horas en un coche. Si establecemos de media de ocupación 1,55 personas por coche, el resultado serán 600.000 millones de horas que la población pasa dentro de un coche anualmente.

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Con el parabrisas/pantalla, podremos aprovechar el tiempo que pasemos en el coche

Con la llegada de los coches autónomos, se podrá aprovechar todo este tiempo para pasarlo delante de una gran pantalla (el parabrisas) en la que poder ver nuestros programas, series, películas o eventos deportivos favoritos. Esto puede traer fuertes beneficios económicos: además de cobrar un precio de suscripción a esos paquetes de contenidos, se podrá explotar la publicidad que se mostrará a los ocupantes de los automóviles. Si se hace una estimación de 10 euros por hora de visualización, este mercado generaría 60 billones de euros anualmente (46 veces más que vendiendo coches y 3,75 más que vendiendo servicios de movilidad).

Estas innovaciones se podrán instalar en los vehículos autónomos de nivel 4 y 5, es decir, en los que la intervención del conductor es innecesaria en todo momento. Está por ver todavía como funcionarán estos nuevos dispositivos, aunque divagando podríamos decir que el parabrisas/pantalla ideal debería tener una opacidad variable (transparente cuando los pasajeros quieran ver la pantalla, opaco para ver una película y que deje pasar algo de luz cuando se lancen pantallas de información o elementos de realidad aumentada).

Habrá que ver si esta nueva tecnología llegará a nuestros coches, pero sin duda, haría que no nos importara tanto encontrarnos con un atasco de camino a nuestro destino.

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