
En una charla presentada por CEA se han analizado varios puntos sobre las emisiones de gases contaminantes, el caso del grupo Volkswagen y el futuro que le depara a los diésel en Europa.
El Comisariado Europeo del Automóvil (CEA) realizó el pasado jueves una charla donde se habló de los vehículos diésel y, más concretamente, del caso Volkswagen. Se han tratado temas como las diferencias entre EEUU y España a la hora de la homologación de vehículos, la obtención de certificaciones y cómo se ven afectados los propietarios de vehículos Volkswagen.
El acto fue presentado por el director de la fundación, Fernando González Iturbe y contó con la intervención de Jesús Casanova Kindelán, catedrático de motores térmicos en la Universidad Politécnica.
Tras el descubrimiento de las falsas emisiones del grupo Volkswagen (Seat, Skoda, Audi y Volkswagen), las principales marcas de este sector se han visto afectadas. Por eso, el profesor Kindelán ha querido destacar las diferencias que existen en la homologación de los vehículos en EEUU y Europa.
En Europa el procedimiento consiste en que el vehículo tiene que ser examinado por un laboratorio oficial y un centro de homologación para poder ser validado y posteriormente vendido al público.
Sin embargo, en EEUU el fabricante tiene que indicar lo que contamina el vehículo, y no existen certificadores donde se homologan los coches, sino que la Agencia de Protección de Medio Ambiente decide qué coche debe elegir y a qué prueba debe someterse para comprobar su validez legal.
Cómo funciona el motor y cuáles son sus emisiones contaminantes
Es cierto que no todo depende de las emisiones contaminantes, ya que una conducción agresiva puede multiplicar hasta 7 veces la cifra homologada. Sin embargo, el profesor ha anunciado que a partir de octubre de 2017 se llevarán a cabo las siguientes medidas:
– cambio del ciclo de conducción
– un nuevo método para medir los valores realizando una prueba de conducción real
– los coches fabricados hasta el año 2010 tendrán un límite de emisión de contaminantes 2,1 veces mayor y los coches fabricados hasta el año 2015 hasta 1,5 veces.
Fue EEUU quien sospechó de los gases contaminantes de los vehículos del grupo Volkswagen y así lo reconoció la marca, que explicó que sus motores trabajaban de dos maneras diferentes. Tras la detección del problema, el futuro de los diésel en Europa ha cambiado.
Desde la crisis de Volkswagen se ha visto un crecimiento en los motores de gasolina, ya que aunque los diésel consumen menos y tienen mejor rendimiento, son más costosos. Sin embargo, Kindelán ha asegurado que los conductores que elijan un diésel en un futuro encontrarán cierta pérdida en sus prestaciones y el sistema será más caro ya que reduce las emisiones de óxido de nitrógeno y de dióxido de carbono.
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