
Un estudio revela que los potenciales compradores de coches eléctricos adquirirían otro tipo de vehículo limpio si existiera alternativa.
La electrificación en la industria del automóvil parece imparable, pero informes como el Estudio Global del Consumidor de Automoción 2023 de Deloitte proporcionan información interesante e inesperada sobre lo que cabe esperar en relación con las nuevas tecnologías de automoción y los comportamientos de los consumidores.
¿Y qué pensamos de los coches 1oo% eléctricos? Con la excepción de China y Alemania, los consumidores prefirieron los vehículos eléctricos híbridos a los de batería completa. En España, el 65 por ciento de los consumidores españoles optaría por un vehículo electrificado, si tuvieran que adquirir un coche nuevo. Un 31 por ciento de los consultados optaría por un modelo de combustión, gasolina o diésel.
El eléctrico, una opción “sin alternativas”

Pero no es oro todo lo que reluce, pues de ese porcentaje, el 33 por ciento se decantaría por un híbrido, el 19 por ciento por un híbrido enchufable y apenas un 13 por ciento por un vehículo totalmente eléctrico.
Y de los que optarían por un coche a batería, no hay un convencimiento total. Cerca de la mitad de los consultados, un 47 por ciento, reconsideraría la compra de un automóvil eléctrico, si existiera una alternativa de combustible ambientalmente sostenible para los motores tradicionales.
Entre las razones a favor para adquirir un coche eléctrico, se destaca el ahorro en combustible, la preocupación por el cambio climático, los incentivos gubernamentales de ayuda a la compra, la mejor experiencia de conducción y el menor mantenimiento.
Por otro lado, pocas sorpresas en los factores que hacen que la adquisición de un eléctrico no sea apetecible: elevado precio de compra, falta de infraestructuras públicas de recarga y autonomía siguen siendo las principales preocupaciones de los potenciales compradores de eléctricos.
La ecología no es la principal razón de compra del coche eléctrico, según un estudio
Precisamente, preguntados por el lugar de recarga que se utilizarían, más de la mitad de los consultados, el 53 por ciento, optaría por estaciones de recarga situadas en lugares públicos, mientras que el 21 por ciento lo haría en su lugar de trabajo y únicamente un 19 por ciento en su casa.
Los motivos para que la propia vivienda no sea la fuente de carga principal hay que buscarlos en la imposibilidad de instalar un cargador y la falta de conocimientos para su instalación. Así, las gasolineras tradicionales, en las que habría que instalar puntos de recarga, se convierten en el lugar preferido por los usuarios para cargar su vehículo.



Comentarios
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Una prueba más de que los políticos viven de espaldas a los ciudadanos. Se la vi.
el paro y la ruina que va traer rsto de las baterias va a ser de ordago, dicen que hacen 500km pero no dicen que en rectas sin aire de frente sin enchufar el aire acondicionado y sin llevar a nadie más, en realidad se quedaran en 300km. el peimer año el degundo menos y al cuarto o quinto a cambiar la bateria 15.000 eurutos, aparte el tiempo de espera para la carga, cuando lleguen salidas y venidas, no se de qué mente privilegiada ha salido rsto pero alguien le habrá echado in montón de dinero.