
La marca alemana retrocede en sus ambiciones de electrificación y replantea su estrategia para seguir lanzando coches con motor de combustión.
El mercado de coches eléctricos no está logrando el crecimiento esperado y en estos últimos meses los fabricantes se han visto en la obligación de elaborar nuevos planes estratégicos respecto a lo que parecía ser el fin de los modelos térmicos y la predominancia de los eléctricos.
Reiner Hoeps, presidente de Mercedes-Benz Iberia, comentó a principios de año que “los clientes nos han hecho replantear la estrategia de electrificación” dando un paso atrás en la ambición de la marca por vender únicamente modelos cero emisiones en 2030. Asimismo, el máximo dirigente de la marca de la estrella reconoce que la fase de transformación que está viviendo la marca le hace pensar que han podido cometer el error de tomar decisiones de manera precipitada y que la evolución del coche eléctrico no es la esperada hace unos años.
Actualmente, Mercedes ha fijado la meta en un 50% entre coches eléctricos e híbridos enchufables para 20230. Ola Källenius, consejero delegado de Mercedes, ha afirmado que tienen que “garantizar que los vehículos con motores térmicos sigan siendo competitivos hasta bien entrada la década de 2030”. Además, el directivo ha explicado que mantiene sus intenciones de ofrecer una variante eléctrica de cada vehículo de su gama, pero que necesitan flexibilidad durante mucho más tiempo.
Mercedes, un paso por detrás de BMW

BMW, el rival histórico de la marca, se mantiene por delante en lo que a ventas de coche eléctrico se refiere. No yéndonos muy lejos, Mercedes acumuló durante el primer trimestre de este año, 50.500 unidades vendidas (un 9% menos que el año pasado) frente a las 82.700 de BMW.
Y es que BMW ha sabido aprovechar la experiencia de sus primeras generaciones, en este caso con la herencia de su modelo i3 de 2013, un eléctrico distinto visualmente y eficiente en cuanto a su respuesta de motor y su conducción. A partir de ahí y con lo extraído del modelo inicial, la marca alemana ha lanzado propuestas muy variadas, como el compacto iX1 o su buque insignia el i7, que destaca por su diseño y amplio interior.
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En el caso de Mercedes, el EQS, buque insignia de la gama cero emisiones, se enfrentó a desafíos como los elevados precios y un diseño que dividió a los compradores. Con un precio inicial de 119.589 euros, el techo bajo del coche, diseñado para mejorar la aerodinámica y la autonomía, resultó incómodo para los pasajeros, sobre todo el espacio de los asientos traseros.
A pesar de no ser un vehículo de gran volumen de ventas, las ventas del EQS disminuyeron un 40% entre 2022 y 2023, pasando de 23.400 a 14.100 unidades matriculadas.
Daimler Truck para generar liquidez
Bloomberg afirma que los vehículos térmicos son rentables a largo plazo, pero que el objetivo de Mercedes-Benz es optimizar sus operaciones, ahorrando en compras, costes fijos y costes “no esenciales”. Además, para generar liquidez, el fabricante tiene la opción de deshacerse del 35% de la participación en Daimler Truck, la empresa de camiones que se separó del consorcio en 2021, la cual se estima que cuenta con acciones valoradas en 10.500 millones de euros.
“Esta posición es una reserva adicional a nuestra liquidez industrial”, afirmó Ola Källenius, aunque señaló que “aún no se ha tomado una decisión firme, la marca está completamente centrada en las necesidades del cliente de Mercedes-Benz”.



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