Reparar las tecnologías anti-choque es caro y no siempre quedan bienReparar las tecnologías anti-choque es caro y no siempre quedan bien

Reparar las tecnologías anti-choque es problemático para los consumidores, especialmente después de su reparación.

La tecnología para evitar choques en los coches ha desempeñado y desempeña un importante papel en la mejora de la seguridad de los vehículos, contribuyendo a reducir los accidentes y las muertes en carretera. No obstante, un reciente estudio del Instituto de Seguros para la Seguridad en las Carreteras (IIHS) en Estados Unidos muestra que estos sistemas también han demostrado ser problemáticos para los consumidores, especialmente después de su reparación.

En su informe, este organismo encuestó a más de 3.000 propietarios de vehículos equipados con tecnología para evitar colisiones (por ejemplo, monitor de ángulo muerto, aviso de colisión frontal, frenado automático de emergencia y cámaras de visión trasera). Aproximadamente la mitad de los que declararon haber reparado alguno de estos sistemas tuvieron problemas con las tecnologías una vez terminada la reparación.

La mayoría repetiría la compra de estos sistemas

Tecnologías anti-choqueTecnologías anti-choque

“La mayoría de los más de 3.000 propietarios con los que nos pusimos en contacto señalaron que nunca habían necesitado reparar sus sistemas de prevención de colisiones, pero para la minoría de los propietarios que lo hicieron, los problemas no siempre se resolvieron fácilmente”, ha explicado Alexandra Mueller, responsable de la encuesta e investigadora científica del IIHS. “Muchos tuvieron problemas con la tecnología después, y algunos apuntaron que tuvieron que reparar la misma función más de una vez. A pesar de ello, la gran mayoría sostuvo que volvería a comprar un vehículo equipado con la tecnología”.

El dato que los conductores desconocen y hace mortales los autopilot

El número de vehículos nuevos equipados con este tipo de dispositivos de seguridad es cada vez mayor y se prevé que aumente rápidamente en los próximos años. Los propios dispositivos también resisten los efectos de las fuerzas de choque, pero los análisis del IIHS sugieren que la mayoría de los problemas proceden del propio proceso de reparación, no del choque en sí.

Los sistemas anticolisión suelen requerir la calibración de sensores y cámaras, lo que puede encarecer y complicar la reparación. Según el IIHS, mientras que la sustitución de un parabrisas típico puede costar tan sólo 250 dólares (234 euros), un estudio separado del Highway Loss Data Institute reveló que la misma reparación para un vehículo equipado con tecnología de prevención de colisiones frontales tenía más probabilidades de tener reclamaciones de más de 1.000 dólares debido a la calibración de los componentes del sistema (938 euros).

Comentarios

User Icon

Escribir comentario

0 / 30.000 caracteres