
Peligro para las fábricas españolas de coches con la nueva normativa anti emisiones Euro 7 que entra en vigor en 2025.
La norma de emisiones Euro 7 está generando mucha controversia en el sector. Esta normativa, que se pondrá en marcha el 1 de julio de 2025 para turismos y furgonetas y dos años después para camiones y autobuses, endurece las emisiones contaminantes que pueden emitir los automóviles de combustión.
Esto, que puede ser una buena noticia para el medio ambiente, puede tener catastróficas consecuencias para la industria automovilística española y europea.
Recapitulemos. La Unión Europea ha decidido el fin de los coches de combustión para 2035. Para ese año, ya no se podrán vender ni automóviles de gasolina ni gasóleo en el territorio europeo. Ante este desafío, las marcas están invirtiendo grandes cantidades de dinero para la electrificación de sus gamas.
Euro 7 puede acarrear paradas de producción y despidos

Hasta aquí, todo claro. El problema viene con que con la aprobación de la norma Euro 7 se está pidiendo un esfuerzo inversor extra a los fabricantes para que reduzcan las emisiones de los coches de combustión que van a seguir vendiendo hasta ese citado 2035. Así, las marcas deberán dedicar parte de su poder inversor en mejorar algo (los coches de combustión) que, en teoría, desaparecerán 10 años después de la entrada en vigor de la Euro 7, en 2025.
Y no hablamos de poco dinero: reducir un gramo de CO2 cuesta millones de euros en investigación y desarrollo a los fabricantes. Además, según las propias automovilísticas, esta norma puede acarrear paradas de producción y despidos en el sector.
Así lo ha asegurado el director general de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), José López-Tafall, quien ha advertido que la aprobación de normativa Euro 7 puede tener impacto en el empleo, ya que se genera una “discontinuidad” en las cadenas de producción que podría llevar a parar la producción de los vehículos de combustión para adaptarla a una tecnología que “todavía” se desconoce.
Los coches nuevos emiten de media casi la mitad de CO2 que el conjunto del parque
López-Tafall ha pedido una “revisión profunda” de la normativa Euro 7 y ha reclamado “una posición más ambiciosa” por parte del Gobierno de España, en sintonía con los planteamientos de Alemania y de otros países europeos.
Al mismo tiempo, peligra el empleo en las fábricas españolas. Una de las consecuencias de la implantación de la norma Euro 7 podría ser el encarecimiento de los coches de combustión pequeños y medianos, que son los que, principalmente, fabrican las plantas españolas.



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Desde hace varios años, llevo en mi coche un GENERADOR DE HIDRÓGENO. Es un aparato que se conoce desde hace décadas y cuya principal ventaja es que reduce las emisiones hasta un 95%. No entiendo cómo nadie plantea esto como una solución, aunque sea parcial, al problema de las emisiones, el cambio climático y toda la parafernalia.