
FACUA-Consumidores en Acción considera indignante la defensa que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) hace en su informe de posición de las gasolineras desatendidas.
Con el supuesto objetivo de defender la competencia, la CNMC aprovecha para promover la desprotección de los consumidores y la rebaja de los niveles de seguridad y del empleo.
La asociación critica los argumentos falaces usados por competencia en su análisis, ya que dice que disponer de hojas de reclamaciones y de guantes y papel de un solo uso son “un coste administrativo desproporcionado” para las gasolineras. Igualmente considera que el derecho del consumidor de comprobar in situ y en el momento la medida del carburante suministrado es un derecho prescindible.
FACUA ve indignante que la CNMC fomente la competencia a costa de arremeter contra los elementos más básicos de protección de los consumidores, y especialmente de aquellos colectivos más vulnerables como las personas con discapacidad.
La asociación considera preocupante, además, que con los niveles de desempleo que hay en España, la CNMC no valore el impacto que el cambio de modelo tendría en el empleo en el sector y abogue por una competencia ficticia construida sobre mayor desempleo y menos derechos de los consumidores.
La caída del precio, un argumento artificioso
La defensa de las estaciones desatendidas que realiza la CNMC en su informe se basa en el precio. Las gasolineras desatendidas tienen menos costes, abaratan precios y fomentan la competencia y eso hará bajar en general los precios en beneficio del consumidor.
La CNMC reconoce que no hay datos oficiales sobre el número de estaciones desatendidas existentes en España y basa su informe en la información facilitada por la patronal de las gasolineras desatendidas (Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas).
Protección de los consumidores
FACUA insiste que las estaciones de servicio desatendidas suponen un atentado contra la seguridad, dado que la vigilancia de los establecimientos no está garantizada, y por lo tanto, no hay capacidad alguna para intervenir en casos de incidentes o accidentes. Estos establecimientos trasladan absolutamente la responsabilidad de la seguridad al consumidor.
Por eso recalca que se debe reclamar a las autoridades nacionales y autonómicas que primen la protección de los consumidores y la seguridad con inspecciones y controles que garanticen el cumplimiento de la normativa vigente, así como medidas que frenen la proliferación de las gasolineras desatendidas, que vulneran de manera clara y flagrante la legislación vigente.



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