
Ni chinos ni modelos de otras marcas europeas con producción fuera del Viejo Continente, como el Cupra Tavascán; las ayudas económicas del Gobierno galo para la compra de un cero emisiones solo se podrán disfrutar a partir de 2024 si se elige un coche hecho en Europa.
Carlos Tavares es uno de los actores principales de la industria automotriz que más veces se ha pronunciado sobre la necesidad de proteger la fabricación europea de vehículos. De hecho, el CEO de Stellantis incluso llegó a pedir aranceles para los coches chinos que se comercializan en nuestro mercado. Sin embargo, a día de hoy las marcas chinas siguen campando a sus anchas con unos precios, por lo general, mucho más competitivos, gracias entre otras cosas a una producción de más bajo coste. Pues bien, esta alfombra roja podría estar a punto de desaparecer si a más países les da por seguir políticas como la que acaba de lanzar Francia para 2024: las ayudas gubernamentales para la compra de coches eléctricos solo irán destinadas a quienes opten por modelos hechos en Europa.
Carlos Tavares ve imposible que en Europa se fabriquen coches eléctricos baratos
Macron se escuda en el interesante argumento de la huella de carbono en la producción del propio vehículo y de su batería. ¿De qué sirve comprar un eléctrico para no contaminar si su fabricación lleva implícita una enorme carga de emisiones? De este modo, se asegura que el dinero público va destinado en exclusiva a fomentar la adquisición de coches cuyo proceso de ensamblaje cumple con los estándares europeos y cuya distribución supone el mínimo recorrido posible hasta llegar al cliente.
España sale beneficiada
Sin duda, esto es algo que beneficia al consorcio francoitaliano comandado por Tavares, pero también es una buena noticia para la industria de nuestro país. Recordemos que España es el segundo mayor productor de vehículos de Europa y aquí dan vida a los Peugeot e-2008, Opel Corsa-e, Citroën ë-C4, Mercedes e-Vito y EQV, etc. Por lo tanto, habrá que estar pendientes de si algún otro gobierno europeo más sigue la tendencia iniciada por Macron. En la actualidad, Francia ofrece hasta 5.000 euros de ayuda a la compra de un coche eléctrico para modelos que no superan los 47.000 euros y los 2.400 kg.
“La bonificación ecológica por la compra de un coche eléctrico se reformará para tener en cuenta la huella de carbono de su producción y favorecer así a los vehículos fabricados en Europa. Se trata de apoyar las baterías y los vehículos eléctricos que se producen en Europa porque su huella de carbono es buena“, dice el presidente galo.



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