¿Pueden ser las estaciones de intercambio de baterías la solución para la recarga de coches eléctricos? En China apuestan por ello.

Hasta el momento, el estándar que se está siguiendo para el “repostaje” de un coche eléctrico es la recarga de su batería, con los “problemas” de infraestructura y el tiempo necesario (estamos hablando en torno a una hora) que ello supone.

No obstante, Nio, un fabricante chino de vehículos eléctricos, ha decidido apostar por otra forma de que los coches a batería puedan continuar la marcha de manera más rápida. Se trata de unas estaciones de intercambio de baterías, que parecen túneles de lavado, en las que la sustitución de una batería descargada por otra a pleno rendimiento apenas necesita de cinco minutos.

El cambio de baterías se hace en apenas cinco minutos

Estaciones de intercambio de baterías de coches eléctricos

La idea, que no es nueva, es bastante lógica, pero hasta la fecha nunca se ha convertido en el método de recarga generalizado, a pesar de que la adopción de los vehículos eléctricos ha crecido considerablemente en la última década.

La empresa israelí Better Place fue la primera en popularizar la idea a nivel mundial en 2007, y quebró en 2013. Tesla coqueteó con la idea el mismo año en que Better Place quebró antes de abandonarla pronto por las sus Supercharger.

Sin embargo, la idea ha despegado en China recientemente, gracias a las inversiones de algunas destacadas empresas de vehículos eléctricos. Empresas como Nio y Aulton New Energy han construido 1.400 estaciones de intercambio de baterías en todo el país y planean aumentar su número hasta 26.000 en 2025.

Esperan que la tecnología de intercambio de baterías les dé una ventaja en la cada vez más feroz competitividad nacional por la supremacía de los vehículos eléctricos. Aprovechando el rápido crecimiento de la industria china en este segmento, lo que antes eran ideas marginales y costosas han vuelto a cobrar vida. Y a medida que crecen, algunas empresas chinas también están pensando en globalizar la solución de intercambio de baterías.

En febrero había más de 1.400 estaciones de intercambio de baterías en China, más del doble que hace un año. Pekín, con 265 estaciones, tiene la mayor concentración de estaciones de intercambio. La mayor parte de las estaciones existentes son explotadas por dos empresas: Nio, la empresa emergente nacional de vehículos eléctricos, y Aulton New Energy, cuyo fundador empezó a intervenir en el campo del intercambio de baterías en 2001.

Estas estaciones de intercambio de baterías tienen el aspecto de unas elegantes cajas en las que se puede meter un coche. Cada estación ocupa el espacio de unas tres plazas de aparcamiento y alberga de cinco a trece baterías. Suelen colocarse en gasolineras o aparcamientos públicos.

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Hay “peros”, obviamente. Estas estaciones únicamente son compatibles con los vehículos de Nio y están equipadas con hasta 14 ranuras para baterías, que se están cargando hasta que van a sustituir a la de un coche que aparque para este proceso.

El funcionamiento es completamente automático y es capaz de realizar hasta 312 intercambios de baterías por día, aunque eso sí, si las baterías que vamos a recibir no están cargadas, hay que esperar a que lo estén.

La marca china ya ha construido la primera de este tipo de estaciones en Europa, exactamente en Noruega, por lo que su llegada a España puede no tardar tanto como cabría esperar.

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B

Si pensamos en baterias como las pilas del mando a distancia, pues si, buena idea. Pero ahora tenemos baterias refrigeradas e integradas en el chasis del vehiculo, la verdad, lo veo complicado o solo util para vehiculos con baja densidad energética y autonomía, vehiculos urbanos que no podrán alejarse mucho de la ciudad.