
En el período comprendido entre 2011 y 2015 aumentaron, además de los defectos graves en la carrocería, los fallos leves un 41,8%.
Las ITV rechazan un 17% más de vehículos por defectos graves en la carrocería en el período comprendido entre el 2011 y el 2015. No sólo este tipo de fallos han aumentado, sino que también los defectos leves son cada vez mayores: un 41,8% más.
Así pues, cada vez son más los conductores que no pasan a la primera la inspección por defectos en la carrocería. Concretamente por presentar irregularidades graves en el apartado de “acondicionamiento exterior, carrocería y chasis” que se recogen en el capítulo 2 del Manual de Procedimiento de Inspección de las ITV.
En 2015, según datos de Certified First, empresa experta en chapa y pintura, el conjunto de vehículos inspeccionados presentó más de dos millones y medio de defectos leves y 478.000 defectos graves en la carrocería. En este grupo se incluyen motocicletas, turismos, vehículos industriales y agrícolas. Cinco años antes, se identificaron 1,84 millones de fallos leves y 408.000 graves, lo que representa un incremento del 42% y del 17%, respectivamente.
Segmento de turismos
Tan sólo si nos centramos en el segmento de los turismos, se observa significativamente este ascenso en los defectos de carrocería. En 2015, los defectos leves ascendieron a 1,5 millones (40,5% más que en 2011); en el caso de las deficiencias graves, pasaron de 193.000 en 2011 a 219.000 en 2015, un aumento del 13,3%.
Qué tener en cuenta para la revisión
A la hora de revisar la carrocería, el inspector de la ITV se fijará, según se recoge en el Manual de Procedimiento, en aspectos como eventuales defectos de estado (óxidos, perforaciones, desperfectos…), la existencia de aristas vivas o cortantes, anclajes de portacontenedores inexistentes o deteriorados, fijación del paragolpes defectuosos o entradas de humos al espacio de los ocupantes.
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