
Las reacciones a los límites de velocidad impuestos en Madrid por la alerta de contaminación no han tardado en surgir. La ATUC (patronal de transportes públicos) considera que esta medida no soluciona el problema real de la polución en la capital.
Bajar los límites de velocidad en la principal arteria de la capital madrileña no soluciona el problema real de la elevada contaminación atmosférica en la ciudad, así de tajante se muestra la ATUC (Asociación de Empresas Gestoras de Transportes Urbanos Colectivos), que califica la activación del protocolo de alerta como una medida necesaria y excepcional.
La Asociación cree necesario reordenar el espacio de forma que garantice la mayor eficacia de un modelo de movilidad regulado por los responsables públicos. En la actualidad, el 90% del espacio en las ciudades está destinado al coche. Entre otras ideas, apuesta por medidas como el estacionamiento regulado, la promoción del uso del vehículo compartido, de manera particular o a través del servicio público de taxi o de flotas de ‘car-sharing’, o la creación de áreas de prioridad residencial, para promover un sistema de movilidad sostenible.
La asociación también hace autocrítica y declara que el transporte público también debe hacer sus deberes para mejorar las prestaciones del sistema actual. Desde hace tiempo viene demandando medidas que incentiven el uso de este medio de transporte. Es el caso de la prioridad semafórica para los autobuses, el aumento de la velocidad comercial, el desarrollo de los sistemas tarifarios inteligentes, el incremento de las frecuencias, la inversión en nuevas flotas o la existencia de un billete integrado, es decir, válido para todo los medios de transporte.
El secretario general de ATUC, Jesús Herrero, afirma que “la movilidad es tiempo y dinero. Cada vez vamos más al ‘que te lleven’, a un transporte a la carta. Por ello, hay que poner en marcha soluciones inteligentes en las que el transporte público se integre con los demás medios de transporte, convirtiéndose en el eje de una movilidad urbana sostenible”.
Así luchan contra la contaminación en otras ciudades europeas.



Comentarios
Escribir comentario