
En la última campaña realizada por el Ejecutivo de Tráfico se incrementó el número de menores que no viajan de manera correcta. Además, el 54% de las familias no saben emplear los sistemas de retención infantil.
Entre los pasados 11 y 17 de marzo, la Dirección General de Tráfico realizó una nueva campaña de vigilancia tanto del control del uso del cinturón de seguridad como de los sistemas de retención infantil (SRI). Durante toda esa semana, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, así como las policías locales y autonómicas de todo el país controlaron un total de 416.926 vehículos entre turismos, taxis, vehículos de mercancías y autobuses. El balance final fue, otro año más negativo.
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Y es que a pesar de que está más que demostrado que el uso correcto de los SRI reducen entre un 60% y un 80% el riesgo de lesión grave y fallecimiento en caso de accidente y que, por esta razón, la Ley de Tráfico establece la obligatoriedad del uso de estos dispositivos de seguridad para todos aquellos niños y niñas con una altura igual o por debajo de los 135 cm, durante esta última campaña se detectaron 317 menores que viajaban sin hacer uso de este dispositivo de seguridad infantil o que lo hacía de manera incorrecta. Esto supone que en comparación con el año anterior se haya empeorado el dato en un menor y aunque a simple vista no parece mucho, la realidad es que el número debería de haber bajado. De esos 317 infantes que viajaban de manera incorrecta, 245 lo hacían en los asientos traseros y 72 en los delanteros.
“Es escandaloso y muy preocupante que 317 niños y niñas viajen en coche sin un sistema de retención que proteja sus vidas y no encontramos ninguna justificación para estar viviendo una realidad tan grave“, ha declarado Elena Muñoz, miembro de la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil (AESVi). “Los niños son un colectivo vulnerable cuya seguridad depende de los adultos, por eso es gravísimo que en 2024 no se haya tomado conciencia de que el uso correcto de los sistemas de retención infantil salva la vida a los niños; es intolerable que haya tantos menoresobligados a viajar en coche sin las medidas de protección necesarias y obligatorias para garantizar su seguridad”, insiste.
Medidas para reducir el número

En este sentido y como transmiten desde AESVi, parece obvio que algo no funciona en las políticas de protección de los menores en el automóvil, lo que debe llevar a las autoridades competentes a reflexionar acerca de la idoneidad o no de las políticas actuales basadas en la sanción y no en la pedagogía. Por ello, el único foro en España de expertos nacionales e internacionales en seguridad vial infantil, propone a las autoridades y organismos competentes una batería de medidas que ponen el foco en los niños como colectivo vulnerable que debe recibir el máximo compromiso con su protección y seguridad:
- Pedagogía para padres, madres y adultos responsables de la seguridad de los pequeños en el automóvil. Los datos de esta campaña de control de uso de sillas de coche demuestran que aún son muchas las familias que no han tomado conciencia de la importancia vital del sistema de retención infantil. Además, los resultados del proyecto Baseline indican que el 54% de las familias españolas no saben utilizar correctamente las sillas de auto. Es fundamental, por lo tanto, que las autoridades competentes inicien de manera inmediata campañas de pedagogía dirigidas específicamente a las familias.
- Formación técnica específica para los agentes de tráfico con capacidad sancionadora de manera que puedan determinar, sin ningún tipo de duda, si una silla está bien instalada y si ésta se utiliza de manera correcta.
- Reducción del IVA de los sistemas de retención infantil. Reino Unido, Portugal, Croacia y Polonia son algunos países que aplican un IVA reducido a estos dispositivos de seguridad. España debe seguir esta estela ya que el gravamen actual del 21% convierte a estos dispositivos de seguridad infantil en productos prácticamente de lujo que, en muchos casos, quedan fuera del alcance de las familias, lo que supone que éstas busquen alternativas en el mercado de segunda mano o en portales extracomunitarios de venta online, con los riesgos que esto conlleva para la seguridad de los más pequeños.
El compromiso de AESVi es trabajar para que se pongan en marcha medidas concretas y eficaces que garanticen que ningún niño fallezca o sufra lesiones graves a causa de accidentes de tráfico. Para ello, AESVi trabaja en el ámbito de la pedagogía impartiendo formaciones técnicas específicas a asesores de venta y profesionales sanitarios. La investigación es otro de los pilares básicos de AESVi, por ello los expertos en seguridad vial infantil de la Alianza realizan proyectos como el estudio sobre los riesgos de las sillas de auto de segunda mano. Este estudio científico ha arrojado resultados tan alarmantes como que, a causa del uso y el deterioro de los materiales, el 90% de las sillas adquiridas a través de portales de compraventa de segunda mano no cumplen con los requisitos de la normativa bajo la que fueron homologadas.



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