Durante la campaña de control de los últimos días, la DGT ha detectado 1.919 conductores con exceso de alcohol (el 1,23 por ciento) al volante. El 35% de los conductores controlados dieron positivo en drogas.

Entre los días 10 y 16 de agosto, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realizaron un total de 1.395 pruebas a personas que parecían encontrarse bajo los efectos de las drogas o que se habían visto implicados en algún accidente de tráfico. Han sido un total de 486 positivos, resultando las drogas más consumidas el cannabis, la cocaína y las anfetaminas. Debido al gran aumento de casos positivos en el control de drogas, la Dirección General de Tráfico ha decidido aumentar la vigilancia, para tratar de poner fuera de la carretera a este tipo de personas.

En los controles de alcoholemia los datos han sido similares: además de los 1.919 conductores que dieron positivo, 86 habían realizado una infracción. De estos casi dos mil usuarios, a 1.632 se les ha abierto un expediente y el resto serán trasladados a la autoridad judicial por superar la tasa de 0,60 mh/l en aire.

Así, por ejemplo, en la región de Murcia los agentes detuvieron un vehículo de 40 toneladas de peso que se había visto implicado en un accidente y, tras la prueba, observaron que el conductor superaba hasta seis veces la tasa de alcohol máxima permitida en este tipo de vehículos. Además, el pasado 13 de agosto, los agentes detectaron en un control preventivo de alcoholemia un conductor de autobús cuya tasa estuvo entre los 0,26 y 0,25 mg/l, de modo que se le ha sancionado con 500 euros y una pérdida de cuatro puntos en el carnet.

De este modo, la reciente reforma de la Ley de Seguridad Vial ha puesto en marcha nuevas sanciones para todos aquellos conductores que hayan ingerido sustancias que puedan alterar su organismo. Una tasa entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l supone una pena de 500 euros y un total de cuatro puntos menos, mientras que, si se superan los 0,50 mg/l, se podrían retener hasta una total de 1.000 euros y seis puntos.  Esta última sanción se aplicará de la misma manera para todos aquellos conductores que circulen con presencia de drogas en el organismo.

Según el Código Penal, se considerarían delito tasas superiores a 0,60 mg/l, con una pena de tres a seis meses de prisión, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días, además de privación del derecho a conducir entre uno y cuatro años. Por otra parte, si el conductor se encuentra bajo los efectos de drogas, sustancias estupefacientes (no permitidas por la ley) o sustancias psicotrópicas (no prohibidas, pero controladas), la sanción sería la misma que en el caso del alcohol.

En todo momento, si hubiese una negativa a realizar las pruebas, la pena sería de seis meses a un año de prisión y se llevaría a cabo la retirada del carnet de conducir de uno a cuatro años.

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