
El joven conducía junto a su madre, que iba en el asiento del copiloto. Además, otras dos personas viajaban sentadas en las plazas traseras. Menudo peligro...
Si fueras –o eres- padre, ¿permitirías que tu hijo de 13 años diera un paseo a los mandos de un coche? Pues este insólito suceso es lo que ha ocurrido en la comarca de La Bureba, Burgos.
Dos agentes de la Guardia Civil se quedaron boquiabiertos al ver que un adolescente iba a los mandos de un vehículo. No conducía solo: llevaba, bajo su responsabilidad, a cuatro personas. La madre del menor estaba sentada de copiloto. Detrás, la hermana del chico y su novio.
La Guardia Civil ha abierto una investigación contra la progenitora del niño por un supuesto delito contra la seguridad vial. Su hijo no tiene ni puede obtener el carnet de conducir, por lo que la responsabilidad recae sobre la persona adulta que le supervisaba.
Los agentes no se hubiesen dado cuenta de nada si el joven conductor no hubiese hecho una maniobra brusca con frenazo incluido. Al acercarse a comprobar si estaba todo el mundo bien, vieron la edad del piloto y trasladaron a la madre a comisaria.


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