
La organización protectora del consumidor y el usuario aboga por la persecución a los coches más contaminantes, no a los diésel modernos como algunas administraciones hacen injustamente.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) considera que el aumento del tributo al diésel que el Gobierno socialista quiere imponer para 2019 (El impuesto al diésel te costará más de 3 euros) es injusto para los consumidores e ineficaz desde el punto de vista medioambiental. Según ha apuntado en un comunicado del que se hace eco Europa Press, la persecución no debe ir dirigida a los vehículos de gasóleo, sino a los automóviles más contaminantes, sean del combustible que sean.
La OCU “no se opone” a que se igualen los impuestos entre la gasolina y el diésel, pero sí pide que la equiparación se aplique a la baja o que la recaudación extra que se consiga se utilice para subvencionar la compra de nuevos coches más ecológicos y el achatarramiento de los más antiguos, “que son verdaderamente los que contaminan más”.
El sector del automóvil se pronuncia (alto y claro) sobre el asunto del diésel
La OCU, contra la demonización del diésel
Además, han dejado claro que no comparten la persecución que desde el Gobierno y desde algunos ayuntamientos se está llevando a cabo contra los vehículos diésel y creen, como hemos dicho, que esta debería hacerse sólo hacia los coches más contaminantes, sin importar su tecnología. En este sentido, reclaman que se tenga en cuenta que los consumidores con vehículos más antiguos son aquellos que suelen contar con menos recursos y, por tanto, con menor posibilidad de adquirir uno nuevo, por lo que se deben fomentar las ayudas y facilitar alternativas para que esta opción sea accesible para todos los usuarios.
Según se vaticina, la subida fiscal al diésel hará caer las ventas de este tipo de vehículos y, en consecuencia, aumentará el parque móvil con vehículos más antiguos. “De seguir en esta línea, habrá un aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los próximos años, muy al contrario de lo que supuestamente se pretende evitar con la actual propuesta fiscal. Para la OCU, es necesario que, de momento, coexistan ambos motores, hasta que los coches eléctricos sean una posibilidad real para todos los consumidores”, añade la organización.
Por último, proponen que, si realmente existe interés por reducir el impacto medioambiental de los vehículos, la primera medida que se tome sea la de marcar unos límites de contaminantes durante el proceso de homologación de los coches como las que ya existen actualmente, pero mediante una comprobación en condiciones reales, para que no vuelvan a suceder casos como el Dieselgate.
Europa Press



Comentarios
Escribir comentario
¿Pero que se puede esperar de unos políticos que son unos absolutos indocumentados e ignorantes?