El piloto de Fórmula 1 británico Lando Norris sorprende con su nuevo coche de calle: un Land Rover Defender 90 restomod personalizado.
En el vibrante mundo del automovilismo, donde los pilotos suelen asociarse con los coches más rápidos y elegantes, Lando Norris, la estrella de la Fórmula 1, ha decidido romper con la norma.
Mientras algunos eligen los últimos modelos de Ferrari o Lamborghini para sus aventuras fuera de la pista, Norris ha optado por un vehículo que combina la nostalgia del todoterreno británico clásico con toques personales extravagantes y prácticos.
Sin techo y con horno de pizza

Y es que el británico del equipo McLaren se ha decantado por un clásico inglés como es el Land Rover Defender 90 restomod personalizado por Retro Automotive y que esconde algún secreto que otro.
El Defender 90 de Norris no es un todoterreno cualquiera. Retro Automotive ha creado una obra maestra de la excentricidad británica, transformando un Defender clásico en algo que ni la mismo Land Rover podría haber imaginado. Lo más llamativo en un primer vistazo, obviamente, es la ausencia total de techo: no hay capota ni techo desmontable. Suponemos que Norris no quería agobios tras pilotar su McLaren con la única protección de su casco.
Otro de los aspectos más peculiares de este vehículo es su horno de pizza integrado. Sí, un horno de pizza, discretamente colocado entre los asientos traseros y que permite a Norris y compañía disfrutar de una deliciosa pizza recién hecha, convirtiendo cada viaje en una fiesta gastronómica.

Retro Autonotive ha necesitado 1.000 horas para completar este proyecto, que está pintado en gris con detalles en metal negro para el exterior (y placas de metal con el nombre de Lando Norris en el exterior) y cuero de color Muirhead Egypt Blue para la tapicería. Además, Retro Automotive amplió los asientos traseros para dotar de mayor capacidad.
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Igualmente, un unidad principal Pioneer con Apple CarPlay es responsable del entretenimiento a bordo, donde el equipo de restauración también instaló un sistema de altavoces Marshall Kilburn II extraíbles. El conjunto lo completa, como no podía ser de otra manera, un motor gasolina V8 de 3.9 litros asociado a una caja de cambios manual del que no se ha comunicado potencia.



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