
La crisis de los semiconductores aumenta la espera a 7 meses en la compra de un vehículo electrificado y a 5 en el caso de los de combustión.
La falta de microchips es un problema que la industria arrastra desde hace ya más de un año, pero lejos de estar solucionándose parece haberse agravado en las últimas semanas. De hecho, según datos de Kantar facilitados a Sumauto (Autocasión y AutoScout24), los plazos de entrega de vehículos nuevos en las cinco grandes economías europeas (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido) se alargan en caso de ser una versión electrificada hasta los 7 meses. La demora es más notable en modelos con este tipo de tecnología, pero también los que han comprado un coche tradicional de combustión deberán hacer frente a unos 5 meses y medio de espera.
¿Cuántos coches dejarán de fabricarse en 2022 por la crisis de los microchips?
La diferencia de tiempo entre unos y otros se debe principalmente a que, a los consabidos problemas en la producción de los vehículos, hay que sumar que los fabricantes no tienen la misma capacidad productora para ensamblar un electrificado que uno de combustión. Es más, el retraso por un electrificado ha ido agravándose de forma paulatina: en enero de 2021 la espera era inferior a los 3 meses, un año después la dilación alcanzaba los 5 meses y ahora se suman otros dos más. Por su parte, la espera por los vehículos de combustión ha aumentado un mes más desde principios de año, cuando la misma era de 133 días. Al comienzo de 2021, los usuarios de diésel o gasolina solo tenían que aguardar en torno a los dos meses.
El mercado de ocasión se beneficia
Esta situación hace innegablemente que mucha de la demanda se pase al mercado de ocasión, que también ha visto disminuir su stock de manera abrupta. Tal y como reflejan los datos del Green Car Monitor de Autobiz para Sumauto, las unidades disponibles en VO han bajado cerca del 40% en el último año. Si a mediados de 2021 los clientes podían elegir entre una oferta compuesta por 390.084 vehículos de combustión y 33.531 electrificados, hoy la cifra se reduce hasta los 260.390 y 21.801 coches, respectivamente.
Además, los tiempos de rotación también han caído a marchas forzadas: hace un año un vehículos de combustión tardaba unos cuatro meses en salir del concesionario y ahora lo hace en poco más de dos. En el caso de los Eco, este mismo tiempo se ha reducido en un mes. Eso sí, este auge del VO, claro está, implica un encarecimiento de los precios que no es baladí. Tanto es así que, por ejemplo, los electrificados se han revalorizado en los últimos 12 meses un 13% (31.342 euros de media versus 27.685.)
“Estamos en un momento de inflexión, pasando de una crisis de oferta frente a una alta demanda, que ha sido el escenario de los últimos meses, a otro bien distinto motivado por la recesión que se avecina y que asustará a los potenciales compradores. Esto permitirá que se ajusten paulatinamente los plazos de entrega al haber menos pedidos o los que hayan se realizarán sin añadir tantos extras para ajustar precio”, dice Ignacio García Rojí, portavoz de Sumauto.
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