
La capital inglesa cobrará a partir de ahora de una tasa de 10 libras a todos aquellos vehículos matriculados antes de 2006 que quieran circular por el centro de la ciudad. Este nuevo impuesto se suma al C-Chargue, un peaje por congestión de 11,5 libras. Desta forma, los vehículos más contaminantes pagarán 24 euros al día por circular por Londres.
“Es increíble que vivamos en una ciudad donde el aire es tan tóxico que hace que los niños crezcan con problemas pulmonares”, ha declarado Sadiq Khan, el alcalde de Londres. “Seguiré haciendo todo lo que esté en mi mano para proteger a los londinenses contra este aire insalubre”, ha añadido. Pues bien, una de las primeras medidas del alcalde ha sido la puesta en marcha de una nueva tasa a los coches más contaminantes, es decir, todos aquellos vehículos de gasolina y diésel matriculados antes de 2006 que no cumplen con la directiva Euro 4.
Denominado T-Charge (“t” de toxicidad), esta nueva tasa a los coches más contaminantes afectará incluso a los vehículos matriculados entre 2006 y 2008 que, a pesar de contar con sistemas de reducción de emisiones de NOx y partículas adicionales, deberán pasar una inspección para comprobar que efectivamente cumplen con los estándares de emisiones admitidos. Los vehículos de emergencia, taxis y mini-taxis quedarán exentos de su pago. Además, los residentes en las zonas afectadas por la medida recibirán un descuento.
Este nuevo impuesto, que tiene un importe diario de 10 libras (11,2 euros), se suma a la tasa C-Chargue, un peaje por congestión que, en vigor desde 2003, obliga a pagar 11,5 libras diarias (12,9 euros) para circular por el centro urbano. Ambos impuestos afectan a una amplia zona de la capital comprendida entre el Puente de Londres, King Cross, Marylebone, la estación de Victoria y Elephant & Castle, al sur del Támesis.
Según los datos que maneja el Ayuntamiento, esta nueva medida afectará a diario a más de 10.000 vehículos y es que, según los cálculos del consistorio, permitirá limitar el uso de los coches más contaminantes en un 40%.
La medida cuenta con el respaldo 74% de los londinenses. De hecho, un 45% de los ciudadanos reconoce que la contaminación es el problema que más les preocupa. Sin embargo, nunca llueve a gusto de todos y desde la asociación Amigos de la Tierra han declarado que, pese a la utilidad de esta medida para disuadir a los conductores de los vehículos más contaminantes, “no es suficiente para limpiar el aire de la ciudad”.



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