
Una parte de la gran colección de coches de Bikram Choudhury, inventor del "hot yoga" y acusado de acoso sexual y violación, será subastada en breve.
Bikram Choudhury es un multimillonario de nacionalidad India y estadounidense que inventó el Hot Yoga, una disciplina los beneficios del yoga con los del calor muscular. Ahora, no obstante, se encuentra en busca y captura acusado de violar y abusar sexualmente de varias de sus alumnas y de su asesora legal.
Puede que te interese: La colección de coches de lujo de Teodorin Obiang, a subasta
Choudhury también es conocido por su extensa colección de coches, que ahora el gobierno estadounidense ha puesto a subasta. Las autoridades se han apoderado de casi dos docenas de automóviles “vintage” propiedad del maestro de yoga, que, entre otros clientes, ha tenido a Madonna, George Clooney y David Beckham. Choudhury, había escondido los 22 coches en un almacén de Miami en 2016 para evitar que fueran requisados.

Entre sus coches destacan algunas joyas automovilísticas al alcance de pocos bolsillos. Entre ellos, destaca un Rolls Royce Phantom III de 1937, el mismo modelo que apareció en la película de James Bond de 1964 “Goldfinger”, y que fue utilizado por el villano del filme para sus actividades delictivas.
Bikram Choudhury, una colección de coches envidiable
En la colección también se encuentran una docena de Rolls-Royce, cinco Bentley, un Jaguar M10 de 1966, un Pontiac Lemans de 1971, un Ford GT40 hecho a medida y un Ford Mustang Mach 1 de 1973. A esto hay que sumar tres Ferrari y seis Mercedes-Benz, que siguen en paradero desconocido.
Ford GT 40: la historia de una venganza
El valor hipotético de los coches incautados, que se subastarán entre el 20 y el 21 de marzo en el circuito Palm Beach International Raceway, en Florida, cuentan con un valor estimado de entre 800.000 y 1.500.000 dólares y servirá para pagar una pequeña parte de las millonarias indemnizaciones a las que ha de hacer frente Choudhury por sus delitos sexuales (por el momento ya acumula más 6,5 millones) y para liquidar sus deudas pendientes, como la que mantiene con el dueño del almacén que acogía los automóviles, que, según varios medios, asciende a 600.000 en concepto de costes de almacenamiento, honorarios de abogados y otros gastos.






Comentarios
Escribir comentario