
Entre 875.000 y un millón de denuncias por exceso de velocidad en España dejan de tramitarse al año al ser cometidas por conductores extranjeros y no existir mecanismos para identificar al infractor y reclamar la multa.
Automovilistas Europeos Asociados (AEA) estima que cada año se producen en España entre 875.000 y un millón de denuncias contra conductores de terceros países europeos por exceso de velocidad que se quedan impunes porque no se han habilitado los mecanismos transfronterizos necesarios para exigir responsabilidades.
La organización recuerda esta situación de “impunidad” frente al vencimiento, este jueves, del plazo establecido por la Unión Europea para adaptar a la legislación española una directiva aprobada hace dos años precisamente para permitir el intercambio de información entre la autoridades de tráfico de los distintos países miembros a fin de poder identificar al conductor y reclamarle directamente la multa.
“Una de cada cuatro infracciones por exceso de velocidad no se tramitan y se tienen que tirar a la papelera porque se han cometido con vehículos matriculados en otros países de la UE. Si la DGT pudiera tramitarlas, le podrían reportar unos ingresos extra superiores al millón de euros“, explica la organización en un comunicado. Sin embargo, España aún no ha traspuesto la normativa.
Para el presidente de la AEA, Mario Arnaldo, “parece que la persecución transfronteriza de multas de tráfico no es un tema prioritario porque la mayoría de los países obligados a ello aún no ha adaptado su normativa nacional e incluso, como un hecho insólito, la propia Comisión ha recurrido ante el Tribunal de Justicia de la UE la propia normativa que tiene que hacer cumplir.”




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