
Aunque los padres se creen buenos modelos para sus hijos en la carretera, puede que realmente estén ejerciendo una influencia negativa en sus hábitos de conducción.
Un estudio, basado en una amplia encuesta realizada por Goodyear a 6.805 padres, concluye que la mayoría de los progenitores españoles piensa que sus hijos les ven como buenos conductores. La encuesta tiene como objetivo entender mejor la actitud de los padres hacia la seguridad vial, tanto a la hora de dar ejemplo al volante, como de ayudar a sus hijos cuando aprenden a conducir.
De la muestra se desprende que muchos padres parecen ser conscientes de la gran influencia que ejercen sobre los hábitos de sus hijos con relación a la conducción y la seguridad vial. La mitad de los encuestados dice que sus hijos prestan atención a su comportamiento al volante, y más de un tercio afirma que sus hábitos de conducción empiezan a influir en la actitud hacia la seguridad vial de sus hijos cuando tienen entre 6 y 16 años de edad.
Además, un 76% opina que sus hijos los ven como buenos conductores y otro 58% cree que sus hijos consideran su conducción un buen ejemplo para los demás. Por otra parte, un 62% de los padres de conductores noveles entrevistados dice que desde que tienen hijos han empezado a conducir con más cuidado, lo que supera la media europea, que se sitúa en el 55%.
Los expertos están de acuerdo en que los padres ejercen un papel importante en la forma de conducir de sus hijos. Según Eszter Salamon, presidenta de la Asociación Europea de Padres, “es evidente que el papel de los padres comienza muy pronto. Son ejemplos a seguir para los niños. Son generadores de conductas y su comportamiento en la carretera, como conductores, ciclistas o peatones tiene mucha influencia”., asegura.
Aunque los padres creen que son una influencia positiva, no siempre están seguros de su destreza al volante. Solo el 60% de los encuestados españoles declararon que serían capaces de aprobar un examen de conducir a día de hoy. Aún más preocupante es la tendencia de los padres a conducir temerariamente. Un 32% de los padres españoles admite que ha adquirido malas costumbres a lo largo de los años.
Un 23% de los entrevistados ha sido multados por exceso de velocidad llevando a sus hijos en el coche y otro 37% admite que se enfada con otros conductores, peatones y ciclistas. Estudios previos de Goodyear han demostrado que el exceso de velocidad es el error más común de los conductores jóvenes (66%) y supone un reflejo del comportamiento de sus padres.
“Parece que los padres subestiman el influjo negativo que pueden llegar a tener” señala Olivier Rousseau, Vicepresidente de Neumáticos de Turismo de Goodyear para Europa, Oriente Medio y África (EMEA).
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