
En un mundo globalizado, cada vez es más frecuente disponer a nuestro alcance de productos que no aparecen en nuestro mercado. Exclusividad a cambio de… no pocas cosas que debes saber.
Los amantes de los coches americanos suelen estar enamorados de la estética que tantas veces vemos en las película made in USA. ¿Quieres uno de esos coches impresionantes? Sigue leyendo, que te contamos los criterios que debes seguir para realizar la mejor compra. Así sabrás cómo comprar un coche americano.
Ford Mustang, Dodge Challenger o Charger, Cadillac Escalade, Ford F150 Heavy Duty, Lincoln Navigator, GMC Yukon… La oferta allende el Atlántico es tan nutrida como atractiva para el apasionado de los coches. Tanto, que hasta yo sucumbí tiempo atrás a sus cantos de sirena. Pero antes de traer un vehículo de “importación paralela” a nuestro país, hemos de tener en cuenta varios aspectos.
El primero es el precio. Tanto si hablamos de un automóvil “ad hoc” como de una unidad seminueva ya matriculada en nuestro estado, hemos de observar cautela.
Todos los coches con anterioridad mencionados rara vez superan los 50.000 dólares en su país de origen, esto viene a ser un unos 42.000 de nuestros euros. Es obvio que el proceso de traslado y homologación, junto con la matriculación dentro de nuestras fronteras van sumando enteros a su importe, pero he llegado a ver cosas que dicen poco o poco bueno de parte de su importador. Por ejemplo, hace poco me ofrecían un Mustang V6 coupé con el acabado GT por 40.000 euros. Esto, que puede parecer un precio razonable dado el atractivo del modelo, es una auténtica locura en su origen, pues allí su importe no excede los 21.000 dólares (unos 19.000 euros). Un coste de traslado y papeles que duplica el precio del coche no es en absoluto razonable. Y ya la guinda la pone el concesionario Ford USA, que además vende al importador español con descuento por volumen. Lo dicho. Mucho ojo. Antes de comprar, averiguad cuánto os costaría la operación por vuestra cuenta y restad, para ver si el beneficio de la empresa que os lo proporciona resulta asumible.
Ojo también con los coches usados. Nuestro mercado de ocasión es de los más caros de la Unión Europea y nada tiene que ver con lo que se da al otro lado del charco. Con dos años, un automóvil americano en Estados Unidos se devalúa tanto como casi la mitad de su precio. Una ganga. El problema es que para ganar tan poco, obviamente, no muchas empresas abogan por la importación de coches usados. Sin embargo, sí que los encontraremos en el mercado particular. Sus dueños, y aquí voy con otro punto, venden estos coches apoyados en su principal atributo diferencial: la exclusividad.
Y es cierto, son exclusivos, pero no por ello son mejores. Es más, generalmente son peores. Pagar más por un Escalade que por un BMW X5 (que también se fabrica en USA, por cierto) a igualdad de antigüedad, kilometraje y estado, es poco menos que de poco informados. La tecnología “yankee” en la automoción se reduce casi, a los posavasos. Motores grandes y todo electrificado en una maraña de cables oculta bajo unos plásticos de calidad lamentable. Es lo que tienen y por eso cuestan lo que cuestan… allí. Pocos son competencia de los modelos de lujo de aquí.

Pero sí que tienen una cosa buena (punto tres), y es su fiabilidad mecánica. Con un gran V8 sin complicaciones bajo el capó y el resto de componentes susceptibles de ser sustituidos con material de ferretería, los coches americanos son duros y fáciles de mantener, lo que nos lleva a contemplar el siguiente aspecto.
Más vale que tu coche americano no se rompa, pues, por nuevo que sea, no tendrá más garantía que la que te ofrezca la importadora o el vendedor particular (o sea, ninguna). Aunque muchas marcas existan en nuestro país, Ford o Chevrolet Europe poco tienen que ver con Ford o Chevrolet USA. Pero no sólo es su caso; BMW Europa tampoco reconoce la garantía de BMW North America, y viceversa.
El problema no acaba ahí. Incluso pagando tú, ningún concesionario oficial se hará cargo de tu vehículo más allá de lo que ofrecería a cualquier automóvil de otra marca. Como reparar un Hyundai en un concesionario Jaguar, más o menos.
Y lo de las piezas, punto y aparte. Yo esperé 33 días por un radiador, una rejilla y un parachoques para mi coche. Y los logos nunca llegaron. Son ventas al detalle que no representan prioridad alguna para la marca en su origen. Ármate de paciencia. ¿El coste? Siempre elevado.
Hablando de precios y de reparaciones… ¿Alguien pensó en el seguro? Yo no, en su día, y debí hacerlo. Sólo me quisieron en una de las aseguradoras más caras del mercado, a un importe de risa –por lo alto- y con una franquicia para partirte el pecho. Estas empresas no son tontas y saben que cualquier incidente con tu vehículo les puede significar un enorme quebradero de cabeza.

Otro coste tonto nos habla del combustible, pero todo el mundo sabe ya lo que gastan estos coches, luego no ha de ser una sorpresa. Ésta es descubrir qué tal te manejas con un velocímetro en millas por hora, un ordenador que te da el consumo en millas por galón, un climatizador con temperatura en Fahrenheit y un navegador que, aun con la cartografía modificada, la altura la da en pies, la distancia en millas e incluso lo que es peor, en yardas. Todo esto se puede cambiar (todo o casi todo), pero a un precio tan excesivo que la mayoría de los vehículos americanos que “pasean” por aquí conservan sus peculiares unidades de medida. Hombre, poco a poco te acostumbras y hasta resulta divertido, pero no es lo más práctico del mundo.
Y es que comprar un automóvil “made in usa” nunca será lo más práctico del mundo. Es más un capricho y, aunque de mis líneas puedas extraer que en absoluto es recomendable adquirir uno, aquí te digo lo contrario: si de verdad te gustan los coches como tales, no como compendio de tecnología “friki” (que es lo que algunos son ahora), date el capricho y hazte con un trocito del sueño americano. Sólo te insto a que tengas en cuenta mis consejos y no te lances al mercado a lo loco. Asegúrate de saber y estar preparado para lo que adquieres y estar atento al pagar el precio. Apasionado sí, pero no tonto.



Comentarios
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Hola, es una buena idea la que planteas, por desgracia nosotros no prestamos ese servicio ni sé quién puede hacerlo. Lamento no poder ayudarte. Un saludo y gracias por tu consulta.
Hola a todos. Es posible que para el curso escolar que viene me mude a vivir a Estados Unidos. Tengo coche aquí que no me podré llevar, y voy a necesitar un coche al lugar donde voy en Estados Unidos. Si hubiere alguien interesado de Estados Unidos que se venga aquí a vivir, podríamos permutar el coche durante el tiempo de estancia que fuera, y así ahorrarnos el comprar un coche en el extranjero. No se si tenéis vosotros ese servicio o conocéis a alguien que pueda hacerlo. Gracias.
Hola a todos, ¡Un artículo muy bueno¡ ¡Felicidades al editor! Nosotros somos importadores de recambios para vehículos americanos. En Europa hay mucha afición a los coches americanos y muchos proveedores de estos recambios. Si la pieza está disponible en Europa, llega a España en tres días o incluso menos. Si la compras en USA ya te vas a los 15-20 días. Un saludo, zetacar.es
Me gusto mucho su comentario. Me pudieras recomendar una compañia de seguro semi seria para traer repuestos y una naviera. mi correo es omardiaz64@gmail.com Saludos
Yo tengo un Chevrolet Blazer que va por 13 o 14 años y cuando pienso en comprarme otro, es que me gusta más el mío. Mientras esté bien, me lo quedo. ¿Sabéis de un taller más o menos cerca de las Rozas donde tengan ganas de arreglar estos coches? De arreglarlos preocupándose un poco. En Cádiz me dijeron que los coches fúnebres son chevrolets americanos de importación y que buscara quienes los arreglan. Gracias.