Asumiremos más riesgos para que puedan multarnosAsumiremos más riesgos para que puedan multarnos

Una de las medidas más polémicas que se recogen en los cambios introducidos en el reglamento de circulación es que ya no tenemos el margen de 20 km/h extra para poder adelantar. La maniobra más peligrosa lo es ahora más todavía, y todo para poder instalar más radares de tramo.

Una de las maniobras más peligrosas en el tráfico son los adelantamientos. El tiempo que pasamos fuera de nuestro carril es un tiempo en el que, literalmente, nos la estamos jugando. Con los cambios introducidos por la DGT en el nuevo reglamento que ya está en vigor este mes de marzo pasaremos más tiempo en el carril contrario.

Hasta ahora estaba permitido sobrepasar el límite de velocidad de la vía por la que circulásemos en 20 km/h. Esta velocidad adicional se estableció precisamente para minimizar el tiempo que dura la maniobra y que recorriésemos los menos metros posible invadiendo el carril contrario, minimizando así el tiempo que estamos expuestos al mayor riesgo. Con la entrada en vigor del nuevo reglamento no se puede superar la velocidad máxima de la vía en ningún caso, de modo que esa diferencia de velocidad entre los vehículos se reduce y se aumenta la distancia que recorremos en sentido contrario al tráfico y, por lo tanto el riesgo de sufrir un choque frontal… de los más mortales.

Intentando ver el lado positivo de esta norma, podríamos pensar que las autoridades de la DGT han pensado más allá de lo evidente en nuestra seguridad y que, detrás de esta norma que a priori parece ir contra la lógica, había motivos de seguridad no tan obvios. Por ejemplo, podríamos pensar que se han hecho estudios y esta medida reduciría las lesiones en caso de impacto porque los vehículos chocarían de frente a menor velocidad, de manera que estadísticamente se demostrase que, aunque aumentase el número de siniestros, éstos tendrían menores consecuencias y lesiones menos graves.

Pere Navarro ha despejado todas las dudas y ha hablado por fin con claridad. Detrás de esta medida en realidad hay dos intenciones: que no se produzcan adelantamientos y poder instalar más radares de tramo en las carreteras secundarias.

Más radares de tramo: la verdadera razón de que no quieran que adelantemos

En un tramo de carretera despejada y limitada a 90 km/h podíamos adelantar a un vehículo que circulase a 85 km/h en relativamente pocos metros y segundos, al poder rebasarlo a 110 km/h legalmente. En la actualidad, sin ese margen de los 20 km/h adicionales, prácticamente será imposible adelantar con seguridad a un vehículo salvo que éste circule al menos a 20 o 25 km/h menos del máximo de la vía.

Esto implica que un camión no lo podremos adelantar prácticamente nunca y tendremos que armarnos de paciencia, ir más despacio todavía que él para separarnos varios metros y poder tener así un campo de visión decente que evite que tengamos un accidente en cadena o atropellemos un animal que estaba en el borde de la carretera y no veíamos tapado por el camión.

Todo esto para que la DGT pueda instalar más radares de tramo en las carreteras secundarias, algo que no era posible hasta ahora porque al poder superar la velocidad de la vía en 20 km/h durante el adelantamiento podíamos superar la velocidad media fijada en los radares de tramo.

La propia DGT no tiene muy claro que esta medida vaya a reducir los accidentes y las muertes en carretera, dejando claro que habrá que dar un año de margen hasta poder evaluar con cifras la efectividad o no de la medida, pero sí han dejado claro que habrá más radares de tramo en vías de doble sentido.

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