Mercedes ha recapitulado sus sistemas avanzados de asistencia al conductor con los que pretende que sus coches no tengan accidentes en 2050.
Un accidente de coche es algo que puede pasarnos a cualquiera en la carretera. No obstante, Mercedes-Benz se ha propuesto una tarea titánica y para muchos casi imposible: eliminar los accidentes de tráfico en los que se vean envueltos modelos de Mercedes para el año 2050. ¿Podrá conseguirlo?
La seguridad es una parte esencial del ADN de Mercedes-Benz y una de las responsabilidades centrales que la empresa ha asumido, frente a todos los usuarios de la carretera. La prioridad de la marca de la estrella es prevenir los accidentes y reducir la gravedad de los mismos.
Una “visión” sin accidentes

Ese intento ha sido bautizado por la propia marca de automóviles como “Vision Zero” y se basa en una serie de sistemas avanzados de asistencia al conductor, cambios en las infraestructuras y una mayor conciencia de los entornos potencialmente peligrosos.
Para 2030, Mercedes espera reducir a la mitad los accidentes con víctimas mortales o heridos graves en los que estén implicados sus vehículos, en comparación con las estadísticas de 2020. Para 2050, la empresa se ha marcado el objetivo de que no haya ningún accidente.
¿Cómo pretende Mercedes conseguirlo? La fabricación de vehículos con sistemas avanzados de conducción autónoma es parte de la respuesta. Los vehículos actuales de Mercedes ya ofrecen 40 sistemas activos de asistencia al conductor que pueden ayudar a prevenir accidentes o minimizar las lesiones en caso de que una colisión sea inevitable.

El frenado de emergencia autónomo y la asistencia a la dirección son, sin duda, los sistemas más conocidos, pero otras características como el sonido pre-seguro, lanzado en 2016, emite ciertos tonos milisegundos antes de un impacto que pueden reducir la posibilidad de pérdida de audición por un choque fuerte.
¿Y cómo controlar lo que hacen otros conductores en coches que no son de la marca? Esto, reconoce el fabricante alemán, será siempre una variable no controlada en la ecuación, pero los cambios en la infraestructura de tráfico son otra parte del plan.
Eso requiere cambios físicos que tampoco se pueden controlar en exceso. Sin embargo, Mercedes destaca la investigación que ha realizado sobre más de 5.000 accidentes en el mundo real a lo largo de 50 años para contribuir al cambio. La identificación de los lugares de mayor riesgo a través del Cuadro de Mando de Seguridad Vial de Mercedes-Benz puede alertar aún más a los conductores para que estén más atentos al entrar en determinadas zonas peligrosas.
135 millones de euros se han pagado por este Mercedes
“En Mercedes-Benz perseguimos nuestra visión de una conducción sin accidentes. En otras palabras: que no haya más accidentes en los que esté implicado un vehículo Mercedes”, ha explicado Paul Dick, jefe de seguridad de vehículos del Grupo Mercedes-Benz AG. “Seguimos trabajando hacia este objetivo a toda velocidad. La conducción altamente automatizada y autónoma contribuirá decisivamente a su éxito. Al fin y al cabo, la seguridad de los vehículos siempre ha estado en el centro de la marca Mercedes-Benz y queremos seguir ampliando esta pretensión en el futuro”.



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