
Las grandes energéticas españolas denuncian que las medidas de transición hacia la movilidad eléctrica que el Gobierno está llevando a cabo no son las correctas.
La demonización al diésel, la fiscalidad al alza o el poco efectivo Plan Moves III han sido importantes pilares del actual Gobierno en pro de iniciar una transición energética en materia de movilidad que, como vemos, no está surtiendo el efecto deseado… al menos, no está siendo suficiente como para alcanzar los objetivos impuestos por Bruselas. Ahora han sido los responsables de las grandes energéticas de nuestro país, como Iberdrola, Repsol o Endesa, quienes han unido fuerzas para exigir al equipo de Sánchez que busquen alternativas realmente eficaces.
Sin ir más lejos, el consejero delegado de la petrolera más grande de España, Josu Jon Imaz, ha comentado que se está haciendo una movilidad para ricos que la gran parte de la población no puede pagar. “El conductor de un coche diésel que viaja desde Móstoles a Madrid no tiene en la actualidad ninguna ayuda para renovar su vehículo de combustible, a no ser que compre un eléctrico por un precio mucho mayor”, apunta.
La “ayuda” del Gobierno no se percibe como tal
Para meter mano de forma rápida y directa al cambio climático reduciendo emisiones, Imaz sugiere construir un plan que bonifique la sustitución de vehículos de combustible antiguos por nuevos de esa misma tecnología, que hoy por hoy contaminan menos. “Así se reactivaría la industria automovilística española, la segunda de la UE en producción”, comenta, y añade que se bajaría la media de emisiones más rápido, debido a que los coches térmicos son mucho más accesibles que los eléctricos de mismo rango. Además, señala que en la compañía que dirige (Repsol) el litro de biocombustible cuesta 30 céntimos más que el diésel, algo que no ocurriría si no pagara el mismo Impuesto de Hidrocarburos que el gasóleo general.

En lo referente al gas, y pese a que la Ley de Clima prohíbe la exploración y producción del mismo, tal y como manifiesta el consejero delegado de Endesa, José Bogas, España es el país europeo que más gas ruso consume con diferencia. Por lo tanto, pecamos de una clara hipocresía que encima nos lleva a comprar fuera lo que no nos dejan producir aquí.
En conclusión, todavía quedan muchas cosas por hacer en materia de transición ecológica y, sobre todo, quedan muchas cosas que corregir; medidas que no están rindiendo de la manera que se esperaba o que debería esperarse. El caso es que pronto vendrá la UE con las rebajas…



Comentarios
Escribir comentario