
Ya se multa con hasta 20.000 euros a aquellos que usen WhatsApp o Telegram para avisar de radares y controles policiales.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado su lucha contra la práctica de alertar sobre la ubicación de radares y controles policiales a través de aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram.
Esta actividad, que se ha vuelto común entre algunos conductores, ahora puede conllevar sanciones económicas significativas, con multas que oscilan entre los 3.000 y los 20.000 euros, dependiendo del grado de implicación y organización de los involucrados.
Multas de entre 3.000 y 20.000 euros
La proliferación de grupos en estas plataformas, dedicados a informar en tiempo real sobre la presencia de controles de velocidad y alcoholemia, ha generado preocupación en las autoridades de tráfico. El director de la DGT, Pere Navarro, ha calificado estas alertas como “un disparate” y ha enfatizado que “no tienen ningún sentido”. Según Navarro, advertir sobre la ubicación de estos controles permite que conductores bajo los efectos del alcohol o drogas eviten ser detectados, aumentando el riesgo de accidentes graves.

Aunque la nueva normativa que prohíbe explícitamente estas prácticas entrará en vigor con la próxima Ley de Tráfico en 2025, ya se han registrado sanciones en algunas comunidades autónomas. En Galicia, por ejemplo, se multó a una empresa que gestionaba una aplicación dedicada a alertar sobre controles, así como a un particular que administraba grupos de WhatsApp con más de 15.000 usuarios. Estas sanciones se basaron en el artículo 36.23 de la Ley de Seguridad Ciudadana, que considera infracción grave el uso de imágenes o datos personales de autoridades o miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que puedan poner en riesgo el éxito de una operación o la seguridad de los agentes.
Puede que te interese: Seguro que no sabías que estas conductas al volante pueden ser motivo de multa
La respuesta de los usuarios no se ha hecho esperar. Ante el temor a ser sancionados, muchos han decidido abandonar estos grupos de mensajería. Sin embargo, persiste el debate entre los conductores. Algunos consideran que es una medida necesaria para garantizar la seguridad vial, argumentando que “si vas a la velocidad que tienes que ir, no tienes por qué temer”. Otros, en cambio, lo perciben como una “persecución al conductor” y creen que es una forma más de control por parte de las autoridades.
Las autoridades de tráfico subrayan que la intención detrás de estas sanciones no es recaudar dinero, sino disuadir prácticas que ponen en riesgo la seguridad de todos los usuarios de la vía. Alertar sobre la ubicación de controles puede permitir que conductores en condiciones no aptas para la conducción eviten ser detectados, aumentando el peligro de accidentes. Además, estas alertas pueden ser aprovechadas por delincuentes para eludir controles policiales, lo que supone un riesgo adicional para la seguridad pública.



Comentarios
Escribir comentario