Noruega, hasta ahora paraíso del coche eléctrico, cambia de estrategiaNoruega, hasta ahora paraíso del coche eléctrico, cambia de estrategia

Noruega es ejemplo del éxito del coche eléctrico, pero ahora se han dado cuenta de que la estrategia no ha sido tan adecuada como pensaban.

Como estamos viendo en Europa, una de las principales estrategias para reducir las emisiones suele girar en torno a la electrificación del parque automovilístico. En este sentido, Noruega está siendo un referente por la rápida adopción de este tipo de vehículos.

El país escandinavo puede hacer gala de que el 87 por ciento de los automóviles nuevos que se venden son totalmente eléctricos, un porcentaje muy superior al que muestran la Unión Europea (13 por ciento) o los Estados Unidos (7 por ciento).

Comienzan a reducirse las subvenciones en Noruega

Coches eléctricosCoches eléctricos

Sin embargo, no todo parece una panacea en Noruega respecto a los coches a baterías, pues la electrificación del parque de vehículos se ha logrado a través de elevadas subvenciones a la compra de este tipo de automóviles, algo que ha beneficiado, sobre todo, a las economías más desahogadas y ha provocado una mayor brecha entre ricos y pobres. Y esto es muy doloroso para un país que siempre se ha basado en políticas sociales igualitarias.

Hay que tener en cuenta que Noruega parecía el sitio ideal para el triunfo sin paliativos del coche eléctrico, sobre todo si era estimulada por fuertes incentivos. Aparte de un coche eléctrico a buen precio, los noruegos disfrutaban y disfrutan de una electricidad muy barata (debido a la abundante energía hidroeléctrica) y estaban exentos, para este tipo de automóviles, de pagar peajes, aparcamientos y transbordadores. Incluso, podían a circular por carriles exclusivos para autobuses.

No obstante, la adopción del coche eléctrico ha imposibilitado la mayor popularización del transporte público y del uso de la bicicleta, que siempre han sido las opciones principales en el país ya que reducen las emisiones de manera más real y mejora la seguridad vial.

Estación de recarga de PorscheEstación de recarga de Porsche

Además, Noruega no ha podido mejorar en la medida de sus expectativas el transporte público y las infraestructuras, porque los presupuestos en estos apartados se han visto afectados porque hay menos ingresos por las exenciones del coche eléctrico (tasas, peajes, aparcamientos, etc)

Además, el vehículo eléctrico se ha convertido en el segundo y hasta tercer coche familiar, sin que muchos hayan abandonado el vehículo de combustión.

 Coches eléctricos pequeños 2023: Guía

¿Y esto qué ha provocado? Pues que el gobierno noruego haya empezado a reducir algunas de sus subvenciones a la compra de coches eléctricos para que no se estimule la adquisición de un coche y se desincentive el uso de otro tipo de transporte más sostenible.

Comentarios

User Icon

Escribir comentario

0 / 30.000 caracteres